En la Calle 9 #9-13, Casa Cultivarte se ha convertido en mucho más que un espacio cultural: es un punto de encuentro donde el arte cobra sentido social. En octubre, esta iniciativa celebra cinco años de trabajo constante, consolidándose como un referente comunitario que promueve la integración a través del teatro, la lectura, la pintura y la escritura.
Desde sus inicios, el proyecto ha tenido una visión clara: acercar el arte a la gente y convertirlo en una herramienta de transformación colectiva. Aquí, el teatro como una de las expresiones más antiguas de la humanidad no solo se interpreta, se vive. Es el escenario donde las personas dialogan, se reconocen y reconstruyen sus vínculos.
El arte como acto de resistencia y unión
Más que formar artistas, Casa Cultivarte ha trabajado en formar comunidad. Sus procesos creativos han permitido que niños, jóvenes y adultos encuentren un espacio para expresarse libremente, compartir sus historias y fortalecer su identidad cultural.
En un contexto donde muchas veces el acceso al arte es limitado, este tipo de iniciativas se convierten en una respuesta concreta a la necesidad de espacios inclusivos y participativos.
Una voz desde el liderazgo cultural
Para Santiago Játiva, uno de los líderes del proceso, el significado de estos cinco años va más allá de una celebración:
“Casa Cultivarte no nació para ser solo un lugar de talleres, nació como una respuesta a la necesidad de reencontrarnos como comunidad. El teatro, la lectura y el arte en general son excusas poderosas para volver a mirarnos, escucharnos y construir juntos. Hoy más que nunca necesitamos espacios donde la cultura nos una y nos permita sanar como sociedad”.
Su postura es clara y contundente: el arte no es un lujo, es una necesidad social. Desde su perspectiva, el trabajo cultural debe entenderse como un proceso continuo que fortalece el tejido humano y genera sentido de pertenencia.
Un equipo que sostiene el sueño
Este proyecto ha sido posible gracias al compromiso de sus integrantes:
Lorena Verdugo
Érica Paredes
Andrea Hiela
Gabriela Cuaspa
Manuel Rosero Muñoz
Marisol Verdugo
Santiago Játiva
Cada uno ha aportado desde su experiencia para mantener viva una iniciativa que, a lo largo de cinco años, ha demostrado que el arte puede ser un motor de cambio real.
Cinco años sembrando cultura
El aniversario de Casa Cultivarte no solo marca el paso del tiempo, sino la consolidación de un espacio que ha logrado impactar vidas desde lo creativo y lo humano.
En una sociedad que muchas veces se fragmenta, el teatro y las expresiones artísticas siguen siendo ese lenguaje universal capaz de reunir, emocionar y transformar. Y en ese camino, Casa Cultivarte continúa demostrando que la cultura, cuando nace desde la comunidad, tiene el poder de perdurar.




