La hidroelectrica Urrá desató nueva pelea entre el presidente,Gustavo Petro y el senador del Centro Democrático,Carlos Meisel, en medio de la emergencia por inundaciones en Córdoba.
Desde Montería, Córdoba Petro lideró dos consejos de Ministros y con el fin de analizar la emergencia causada por las fuertes inundaciones.
En medio de las expectativa por decretar una emergencia ecónomica y que al parecer vendría con un nuevo impuesto al Patrimonio para las empresas surgió un nuevo rifirafe.
Meisel acusó al mandatario de permanecer en el departamento «hablando mierda y filosofando sobre lo divino y lo humano” y sin ninguna solución.
Todo esto en medio de una grave situación que deja hasta el momentos 14 muertos y más de 50 mil daminificados.
Meisel calificó al mandatario de los colombianos de «chambón» y advirtió que su paciencia se había agotado frente a lo que consideró ataques y mentiras reiteradas desde el Gobierno.
«¿Cuál es el único Presidente que ante una situación de calamidad empieza a ‘derramar filosofía’ en vez de resolver la urgencia? Respuesta: USTED»
Presidente @petrogustavo llevas dos días en Córdoba hablando mierda y filosofando sobre lo divino y lo humano y no ha logrado una sola acción que saque medio milímetro de agua.
— Carlos Meisel (@carlosmeiselv) February 10, 2026
¡Chambón!
Y le digo otra cosa, he intentado respetarlo todo el tiempo, a pesar de sus constantes… pic.twitter.com/Is3bkp9dke
Presidente @petrogustavo aquí lo importante es trabajar por los Cordobeses y NO las capacidades de mi cerebro.
— Carlos Meisel (@carlosmeiselv) February 10, 2026
Yo no tengo los problemas de egos que sufre usted, así que le acepto sin réplica sus valoraciones cognitivas.
Lo que duele es que la urgencia que tiene la gente quede… https://t.co/EMC3BVgvf0
Petro: «¿No te alcanza el cerebro para entenderme?»
Petro insiste en que la raíz del problema es la «depredación de la naturaleza” y acusó de representar sectores responsables de afectar el ciclo natural del agua.
También cuestionó la capacidad intelectual del senador para comprender su discurso y lanzó una grave acusación contra el entorno político de Meisel.
A la clase política la responsabilizó de alterar el ciclo natural del agua y todo para apropiarse de tierras “a sangre y fuego”.
Por esa prácticas se habrían generado acumulación artificial del recurso hídrico en generadoras hidroeléctricas con el fin de simular escasez de gas y luego vender el agua a precios hasta diez veces más altos, afectando directamente al campesinado.






