Ancelotti cierra una fase de grupos impecable con Brasil y se acerca a la última cumbre de su carrera
Carlo Ancelotti, el hombre de las cinco Champions League y el primer técnico extranjero en dirigir a Brasil en una Copa del Mundo, cerró el Grupo C con 7 puntos y una imagen de equipo en crecimiento que ilusiona a todo un país. Su sello es evidente: un Brasil más equilibrado que en ediciones anteriores, con presión alta coordinada, control del partido y múltiples fuentes de gol. Vinicius Jr. suma cuatro tantos en tres partidos bajo su dirección, y el regreso de Neymar completó el cuadro perfecto para el técnico italiano.
Lo que está en juego para Ancelotti va más allá del fútbol. Brasil acumula 24 años sin ganar una Copa del Mundo desde 2002, y conducir a la Verdeamarela al Hexa sería la última gran cumbre que le falta a su palmarés, el único trofeo que se le resiste tras toda una vida ganando todo lo que hay para ganar en el fútbol de clubes. En dieciseisavos enfrentará a Japón, y si el equipo sigue creciendo como lo ha hecho en la fase de grupos, Brasil se perfila como uno de los candidatos más serios a llegar hasta el final.




