En las últimas horas una operación estratégica llevada a cabo por las tropas de la Brigada 23 del Ejército Nacional, en coordinación con otras autoridades, permitió la captura de uno de los líderes más temidos en el sur de Colombia: alias Caballo, presunto cabecilla del grupo armado ilegal Autodefensas Unidas de Nariño (AUN). Su detención representa un golpe duro al accionar criminal de esta organización, que ha venido sembrando el terror en varias zonas de Nariño y Ecuador.
La captura se produjo en la ciudad fronteriza de Ipiales, uno de los puntos neurálgicos de la región debido a su cercanía con Ecuador, lo que lo convierte en un territorio clave para las actividades ilícitas del grupo criminal. Alias Caballo no solo dirigía el accionar de las AUN en esta zona, sino que también era responsable de numerosas acciones violentas que han azotado tanto a la población civil como a las fuerzas de seguridad.
El rostro de la violencia
Alias Caballo, cuyo nombre real no ha sido revelado por las autoridades, era uno de los hombres más buscados por las autoridades en el sur del país. Se le responsabiliza de una serie de crímenes atroces, entre los cuales destacan asesinatos selectivos, extorsiones, y el reclutamiento forzoso de personas para integrar las filas del grupo armado ilegal. Su estructura criminal, que opera tanto en Colombia como en Ecuador, se ha caracterizado por su brutalidad y control sobre el territorio, especialmente en áreas como el corregimiento de Monopamba y la vereda El Verde, en el municipio de Puerres, Nariño.
Uno de los actos más repudiables de esta organización fue el desplazamiento forzado de aproximadamente 250 personas de sus hogares en las mencionadas zonas, como consecuencia de las confrontaciones violentas con otros grupos delictivos. Estas familias se vieron obligadas a abandonar sus tierras y hogares debido a la presión y amenazas constantes de los integrantes de las AUN, que impusieron su ley en estos territorios a sangre y fuego.
Red criminal
La captura de alias «Caballo» tiene repercusiones más allá de la persona del criminal. Con este golpe, las autoridades han logrado afectar directamente el accionar de las Autodefensas Unidas de Nariño, debilitando considerablemente su estructura de mando. De acuerdo con las fuentes militares, esta detención afecta no solo el control territorial de la organización en el suroriente del departamento de Nariño, sino también su capacidad de generar rentas ilícitas a través de actividades como la extorsión a empresarios, campesinos y transportistas, lo que impacta negativamente en la economía local y regional.
Además, con la captura de uno de los cabecillas más relevantes, se interrumpe la capacidad de las AUN para seguir expandiendo su dominio sobre nuevos territorios. Según las autoridades, este es un paso crucial para frenar el avance de esta organización y reducir las amenazas que aún representan para las comunidades de la zona fronteriza.
Criminalidad
Este golpe no solo afecta a las AUN, sino que también representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado que ha venido permeando diversas áreas del país. Nariño, un departamento históricamente afectado por el narcotráfico, las guerrillas y los grupos armados ilegales, ha sido testigo de cómo las organizaciones criminales se han apoderado de vastas áreas del territorio. La presencia de los grupos armados ha generado constantes desplazamientos, asesinatos, y un ambiente de terror que ha afectado la vida de miles de personas. Con la detención de alias Caballo, las autoridades esperan que la Brigada 23 y las fuerzas de seguridad del estado continúen con la desarticulación de las AUN, debilitando su capacidad de actuar en un territorio que ha sido víctima de décadas de violencia. Además, se prevé que la acción de las fuerzas del orden continúe en las áreas donde el grupo aún mantiene presencia, garantizando la seguridad de las comunidades que han sufrido a manos de estos criminales.




