Con el propósito de fortalecer la capacidad de respuesta de comerciantes y ciudadanos frente a una eventual emergencia, la Cámara de Comercio de Ipiales, en articulación con el Cuerpo Voluntario de Bomberos de Ipiales, desarrolló una jornada de capacitación enfocada en evacuación y atención de emergencias ante eventos sísmicos.
La actividad permitió brindar herramientas prácticas para comprender cómo actuar antes, durante y después de un sismo, teniendo en cuenta que conocer los riesgos y contar con protocolos claros puede marcar la diferencia entre una reacción segura y una situación que incremente el peligro.
Durante la jornada se hizo énfasis en la importancia de mantener la calma, identificar previamente las zonas seguras, reconocer las rutas de evacuación, establecer puntos de encuentro y evitar conductas como correr, empujar o regresar por objetos personales durante una emergencia. También se destacó la necesidad de que establecimientos comerciales, instituciones y hogares cuenten con planes de emergencia y que estos sean socializados y practicados periódicamente.
El sargento Iván Darío Bravo, comandante del Cuerpo Voluntario de Bomberos de Ipiales, resaltó que la preparación no debe comenzar cuando ocurre un movimiento telúrico, sino mucho antes. Según explicó, una comunidad que conoce los protocolos de actuación tiene mayores posibilidades de proteger su integridad y la de quienes se encuentran a su alrededor.
El comandante señaló que, ante un sismo, cada segundo puede ser determinante y que la población debe aprender a reconocer los riesgos existentes en su entorno. Por ello, insistió en la importancia de realizar ejercicios de evacuación, identificar salidas seguras y saber cómo actuar sin exponerse innecesariamente.
La capacitación cobra especial relevancia en Ipiales y la región, donde existe una permanente exposición a fenómenos naturales que pueden generar situaciones de emergencia. En este contexto, la prevención, la educación y la preparación comunitaria constituyen herramientas fundamentales para reducir la vulnerabilidad.
Más allá de conocer qué hacer durante un terremoto, el llamado de los organismos de emergencia es a construir una cultura de prevención, en la que familias, comerciantes, trabajadores y comunidades asuman la preparación como una responsabilidad colectiva.
La articulación entre la Cámara de Comercio y el Cuerpo Voluntario de Bomberos busca precisamente que este tipo de conocimientos lleguen a más sectores de la población, fortaleciendo una ciudadanía capaz de responder de manera organizada y responsable ante cualquier eventualidad.




