Desde la Secretaría de la Mujer, liderada por Silena Dájome, y a través del enlace de Educación, se llevó a cabo una jornada de capacitación dirigida a docentes de los Centros de Desarrollo Infantil (CDI).
Enfoque
Este espacio formativo estuvo enfocado en el fortalecimiento de conocimientos y herramientas pedagógicas relacionadas con el enfoque de género y la educación inclusiva, aspectos fundamentales para garantizar una atención integral en la primera infancia.
Durante la jornada, las y los participantes reflexionaron sobre la importancia de reconocer y respetar las diferencias, promover la igualdad de oportunidades y prevenir cualquier tipo de discriminación desde las aulas.
Asimismo, se brindaron orientaciones prácticas para incorporar estos enfoques en las dinámicas educativas cotidianas, favoreciendo ambientes de aprendizaje más sensibles, empáticos y libres de estereotipos.
Impulso
Esta iniciativa hace parte del compromiso institucional por impulsar procesos educativos transformadores que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa e incluyente en el territorio.
De esta manera, se busca promover entornos educativos más equitativos, respetuosos de la diversidad y comprometidos con el desarrollo integral de niñas y niños, reconociendo su individualidad y potenciando sus capacidades desde los primeros años de vida.
Adicionalmente, la jornada permitió generar un espacio de diálogo e intercambio de experiencias entre las y los docentes, quienes compartieron buenas prácticas y retos en la implementación de estrategias inclusivas en sus respectivos contextos educativos.
Este ejercicio fortaleció el trabajo colaborativo y evidenció la importancia de construir redes de apoyo que faciliten la aplicación efectiva de estos enfoques en el aula con el fin de capacitar a los docentes en estas dinámicas.
De igual manera, se abordaron temáticas relacionadas con la identificación temprana de situaciones de vulnerabilidad, así como rutas de atención y acompañamiento institucional, con el fin de brindar respuestas oportunas y adecuadas a las necesidades de la niñez.
Esto contribuye a garantizar entornos protectores que promuevan el bienestar físico, emocional y social de las niñas y los niños. Finalmente, reafirmaron su compromiso de continuar desarrollando este tipo de espacios formativos.




