Canonización de los mártires de la Navidad Negra en Pasto

Carlos Lagos

Desde sus inicios Pasto ha sido catalogada como la Capital Teológica de Colombia a causa de su fe, por ello no fue al azar que los principales ataques cometidos por los ejércitos republicanos, muchos de ellos conducidos por masones, se hubiesen realizado en las fechas sagradas para nuestra población.

Antonio Nariño tras haber saqueado los templos en Popayán, amenazó a Pasto en plena semana mayor, en rutando sus tropas hacia la ciudad en una semana santa de 1814. De igual manera la batalla de Bomboná se realizó en un domingo de pascua el 7 de abril de 1822, de acuerdo al calendario católico, una vez más las tropas de Pasto deben afrontar nueva invasión militar, esta vez dirigida por el propio general Simón Bolívar.

Para rematar el hecho que demuestra nuestra tesis es el episodio conocido como la Navidad Negra donde tras una nueva resistencia y la derrota de los granadinos en Taindalá fue la excusa perfecta para que Bolívar obtuviera su venganza contra la ciudad.

Fue así como el 24 de diciembre de 1822 hace su arribo demencial a la ciudad el General Sucre donde se cometieron los excesos de extrema sevicia por las tropas bajo su mando; a pesar de que la ciudad había sido desalojada por las milicias; en ella únicamente se encontraban mujeres, ancianos y niños. La masacre fue horrible, se calcula las personas asesinadas ascienden a más de 800, nadie se salvó de aquella orgía de terror; no se respetaron a sus inermes habitantes que fueron masacrados y violados incluso a las siervas de Dios.

Sobre este nefasto y triste hecho, han escrito varios historiadores como: Julio Cepeda Sarasty, Enrique Herrera Enríquez, José Manuel Restrepo, Alberto Montezuma Hurtado, don José Manuel Groot, el general José María Obando, José Manuel Restrepo, el doctor José Rafael Sañudo, el doctor Roberto Botero Saldarriaga, el padre Arístides Gutiérrez, el doctor Leopoldo López Álvarez, Daniel Florencio O’Leary secretario privado de Bolívar, entre muchos otros.

Después de este relato histórico solo nos resta decir que los ejércitos republicanos se ensañaron contra la ciudad y le asestaron sus golpes más duros en las fechas más significativas por sus creencias y su fe; por ello desde el centro de Pensamiento Libre, de la mano del presbítero Manuel Dolores Chamorro y un grupo importante de sacerdotes nariñenses, hemos iniciado una gran cruzada para se reconozca como Mártires de la Iglesia Católica a nuestras víctimas, al celebrarse este año los dos siglos de este amargo hecho histórico.

Por: Carlos Lagos

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