En medio de la expectativa creciente por la contienda electoral, la jornada de ayer estuvo marcada por un hecho clave en el calendario político colombiano: el sorteo del orden en el tarjetón presidencial, realizado en la Registraduría Nacional del Estado Civil. Mientras este proceso administrativo avanzaba en Bogotá, los 14 aspirantes a la Presidencia continuaban desplegando sus campañas en distintas regiones del país, buscando consolidar apoyos y reducir la brecha en las encuestas.
El sorteo, que define la ubicación de los candidatos en el tarjetón de votación, es considerado un paso importante de cara a las elecciones, ya que puede influir en la recordación de los aspirantes por parte de los votantes. Sin embargo, más allá del orden asignado, la verdadera disputa se mantiene en las calles, plazas públicas y escenarios regionales donde los candidatos han intensificado sus recorridos.
Según los más recientes sondeos de intención de voto, la tendencia se mantiene relativamente estable en la parte alta de la tabla. El liderazgo lo conserva Iván Cepeda, quien ha logrado posicionarse como la figura más sólida dentro del electorado, impulsado por una campaña centrada en temas sociales y de reconciliación nacional. Su presencia en regiones históricamente golpeadas por el conflicto ha sido una de las estrategias clave para consolidar su ventaja.
En el segundo lugar aparece Abelardo de la Espriella, quien ha capitalizado un discurso enfocado en la seguridad y el fortalecimiento institucional. Su campaña ha tenido especial acogida en sectores urbanos y empresariales, donde sus propuestas económicas han encontrado eco.
El tercer puesto lo ocupa Paloma Valencia, quien ha mantenido una base electoral sólida gracias a su trayectoria política y a un mensaje dirigido a sectores conservadores. Valencia ha recorrido recientemente varias ciudades intermedias, reforzando su presencia territorial.
A pesar de la claridad en los tres primeros lugares, la competencia se vuelve más reñida en el grupo que los sigue, aunque con una diferencia considerable. En este segundo bloque se encuentran Claudia López y Sergio Fajardo, quienes han centrado sus campañas en propuestas de transparencia, educación y lucha contra la corrupción. Ambos continúan buscando alianzas estratégicas que les permitan acortar la distancia con los líderes.
Más atrás en las encuestas aparece Roy Barreras, seguido por Luis Gilberto Murillo y el Gustavo Matamoros, quienes han tenido menor visibilidad mediática, pero continúan activos en sus respectivas campañas. Cada uno ha optado por estrategias diferenciadas, enfocándose en nichos específicos del electorado.
En la parte baja de la tabla se ubican Carlos Caicedo, Sondra Macollins, Miguel Uribe Londoño, Mauricio Lizcano, Clara López y Santiago Botero. Aunque sus niveles de intención de voto son bajos, sus equipos de campaña insisten en que aún hay margen para crecer, especialmente en un contexto donde una gran proporción del electorado se declara indeciso.
Durante la jornada, varios de los aspirantes realizaron actividades simultáneas en distintas regiones. Mientras algunos participaron en foros académicos y encuentros con empresarios, otros optaron por recorridos casa a casa y concentraciones públicas. Esta diversidad de estrategias refleja la necesidad de conectar con diferentes segmentos de la población.
Analistas políticos coinciden en que, aunque las tendencias actuales parecen consolidadas, el panorama aún puede cambiar. Factores como los debates presidenciales, las alianzas entre campañas y los acontecimientos coyunturales podrían alterar significativamente el rumbo de la contienda.
Por su parte, la Registraduría reiteró las garantías del proceso electoral y destacó la importancia de la participación ciudadana. El sorteo del tarjetón, señalaron voceros de la entidad, se realizó con total transparencia y bajo la supervisión de delegados de los partidos y movimientos políticos.
En las calles, el ambiente electoral comienza a intensificarse. La presencia de publicidad política, los eventos masivos y el debate público reflejan una campaña que entra en una fase decisiva. Los próximos días serán cruciales para los candidatos, especialmente para aquellos que buscan remontar posiciones y posicionarse como alternativas viables frente a los punteros.
Así, mientras el orden en el tarjetón ya está definido, la verdadera batalla continúa en el terreno político. Con un electorado aún en movimiento y múltiples variables en juego, la carrera por la Presidencia sigue abierta, aunque con favoritos claros en esta etapa inicial.


