La empresa energética Canacol Energy encendió las alarmas en Colombia tras solicitar ante un tribunal de Canadá la cancelación de varios contratos de suministro de gas natural, en medio de un proceso de reorganización financiera que inició desde finales de 2025.
La compañía es actualmente el segundo mayor productor de gas del país, solo por detrás de Ecopetrol, y participa con cerca del 7 % de la producción nacional. Expertos advierten que una eventual suspensión de contratos podría afectar el abastecimiento energético y aumentar la dependencia de gas importado.
Entre las empresas que podrían verse impactadas aparecen distribuidoras como Surtigas, Gases del Caribe, Gases de La Guajira y grandes consumidores industriales como Cerro Matoso.
La situación ocurre en un momento delicado para el país, debido a la caída en las reservas de gas y al aumento de la demanda energética. Centros de análisis económico ya habían advertido sobre señales de riesgo para la seguridad energética colombiana y la necesidad de fortalecer la infraestructura de importación y transporte de gas.
Por ahora, la solicitud de Canacol deberá ser revisada por autoridades judiciales en Canadá y posteriormente por la Superintendencia de Sociedades en Colombia antes de que cualquier cancelación tenga efecto oficial.




