Cali enfrenta un preocupante aumento de homicidios en 2026, generando temor entre los ciudadanos y desafíos importantes para las autoridades. Hasta el 21 de enero se registraron 63 asesinatos, incluyendo el caso de Diego Mazabel en el barrio El Ingenio, un crimen que mostró cómo la violencia puede afectar incluso zonas residenciales. A finales de enero, la ciudad alcanzó 93 homicidios y para el 4 de febrero se contabilizaron 100 casos, manteniendo la tendencia de crecimiento observada en 2025, cuando Cali cerró el año con 1.065 asesinatos, 127 más que en 2024.
Investigación
Expertos en seguridad indican que la mayoría de los homicidios responden a tres factores: sicariato vinculado a economías ilegales, disputas por microtráfico y riñas asociadas a intolerancia. Además, estructuras criminales han reorganizado su control territorial en zonas donde la presencia institucional es limitada, lo que dificulta la acción policial y mantiene a la ciudadanía en riesgo.
El aumento de homicidios también tuvo repercusiones políticas. La presión mediática y la baja popularidad del alcalde Alejandro Eder llevaron a la salida del secretario de Seguridad Jairo García. El coronel (r) Javier Garcés Mosquera, nuevo secretario de Seguridad y Justicia, explicó que parte del incremento se debe a la adaptación de la criminalidad y a la reaparición de escenarios de terrorismo. Aun así, señaló que el objetivo sigue siendo mantener los homicidios por debajo de mil al año, reforzando la inteligencia policial y el control territorial.
Cambios constantes
Los cambios constantes en la Comandancia de la Policía Metropolitana afectaron la continuidad operativa. Cali ha tenido tres comandantes en dos años. Actualmente, el coronel Andrés Arias Buitrago lidera la institución y asegura que se han obtenido “resultados altamente significativos”, incluyendo una reducción del 5 % en homicidios frente al mismo periodo de 2025. Adicionalmente, retrasos en contrataciones dentro de la Secretaría de Seguridad afectaron la adquisición de vehículos y equipos de investigación, pero las inversiones prioritarias se están retomando.
Las autoridades destacan la necesidad de fortalecer la coordinación institucional, mantener presencia en barrios vulnerables y mejorar la inteligencia policial para controlar la violencia. Solo con estas acciones será posible reducir los homicidios y devolver la seguridad a los ciudadanos, evitando que la criminalidad siga marcando la vida cotidiana de Cali en 2026.



