La Policía Nacional capturó a siete integrantes de la estructura criminal ‘Los Satanás’, dedicada a la extorsión y otros delitos de alto impacto. La organización tenía presencia en las localidades de Kennedy y Bosa, donde intimidaba de forma constante al sector comercial.
La acción policial se inició tras varias denuncias de comerciantes afectados. Además, las autoridades recolectaron testimonios de víctimas y testigos, información de fuentes humanas y análisis de registros audiovisuales. Con estos elementos, los investigadores lograron identificar el accionar criminal del grupo.

De esta manera, la Policía estableció su presunta responsabilidad en delitos como extorsión, homicidio, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas de fuego.
Así operaban ‘Los Satanás’
Según las investigaciones, la estructura criminal intimidaba de manera sistemática a comerciantes de Kennedy y Bosa. Para ello, realizaba disparos contra establecimientos, ataques sicariales y amenazas directas.
Asimismo, los delincuentes grababan videos dentro y fuera de los negocios. Posteriormente, enviaban ese material por aplicaciones de mensajería, donde se atribuían los hechos violentos. A través de esos mensajes, exigían millonarias sumas de dinero y amenazaban la vida de las víctimas y sus familias.

Durante ocho diligencias de allanamiento en Bosa y Kennedy, la Policía incautó cuatro armas de fuego, dos barras de explosivos y dos granadas. Además, halló 37 cartuchos, 10 teléfonos celulares, 1.310 gramos de estupefacientes, panfletos extorsivos y dos motocicletas usadas en los atentados.
Roles de los capturados
Entre los detenidos figura alias ‘Bill’, encargado de coordinar los ataques, el armamento y el transporte. También cayó alias ‘Yefry’, quien trabajaba en una recicladora y suministraba información sobre las víctimas.
Por otro lado, alias ‘Masacre’ y ‘Diablo’ aparecen como responsables de homicidios, lesiones e intimidaciones con explosivos. Finalmente, alias ‘Ricardo’, ‘Dervis’ y ‘Carlos’ grababan los videos utilizados para extorsionar.
Impacto del operativo

Las autoridades establecieron que la banda adquiría motocicletas en la avenida Primero de Mayo y luego las revendía para evadir controles. Con este operativo, la Policía afectó las rentas criminales del grupo en cerca de 200 millones de pesos mensuales.
La Fiscalía imputó a los capturados por concierto para delinquir, extorsión, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas y explosivos. Un juez les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.



