En un hecho que marca un antes y un después para el desarrollo agroindustrial del Pacífico nariñense, el municipio de Tumaco puso en marcha su primera planta procesadora de cacao, una iniciativa que promete transformar las condiciones productivas de los agricultores locales y elevar la calidad del producto en la región.
Este avance histórico beneficia directamente a campesinos, productores y asociaciones cacaoteras, quienes ahora contarán con mejores herramientas para la transformación del grano, fortaleciendo así la cadena de valor del cacao.
Convenio
El proyecto se desarrolla en el marco de un convenio con el Ministerio de la Igualdad y Equidad, como parte de las estrategias del Gobierno Nacional para impulsar el desarrollo productivo en territorios históricamente rezagados.
El secretario de Agricultura, Pesca y Desarrollo Económico del Distrito, Luis Javier Preciado, destacó el trabajo articulado entre diferentes entidades y actores del sector.
“Hemos venido realizando importantes reuniones con el Ministerio de Agricultura, Ayudas en Acción, organizaciones y ONG con el fin de ejecutar esta importante iniciativa. Este resultado es gracias al trabajo que ha liderado el alcalde Felix Henao para que este proyecto sea una realidad y podamos contar con ese convenio para la transformación del cacao”, afirmó el funcionario.
Objetivo
La planta tiene como objetivo principal mejorar los procesos de transformación, permitiendo a los productores acceder a mercados más competitivos y generar mayores ingresos. Además, busca fortalecer las capacidades técnicas y comerciales de las comunidades vinculadas a esta actividad.
Por su parte, Juan Pablo Fernández, integrante del equipo del Ministerio de Igualdad y Equidad, explicó que en Tumaco se socializó el convenio suscrito con el cooperante Fupad, en el marco del programa Gobierno con el Pueblo.
“Se destaca la construcción de la primera planta de transformación de cacao en el municipio de Tumaco y el fortalecimiento de la cadena de valor. Con este convenio se busca brindar asistencia y capacitar a los miembros de estas asociaciones para que impulsen sus habilidades en el estudio de mercado y comercialización de este valioso producto”, concluyó Fernández.
Con esta apuesta, Tumaco avanza hacia un modelo productivo más sostenible e incluyente, donde el cacao se consolida como motor de desarrollo económico y social para sus comunidades.



