Corrijo un dato importante: Bucaramanga no acumula empates sino que tiene un arranque bastante sólido. Ganó 1-0 a Millonarios en la primera fecha de visitante en El Campín y empató 1-1 con Llaneros en casa en la segunda fecha, lo que le da cuatro puntos en dos partidos, un arranque que lo mantiene en la parte alta de la tabla.
El Leopardo arranca bien pero el empate en casa deja la sensación de que se pudieron sacar más puntos
Atlético Bucaramanga suma cuatro puntos en dos partidos del segundo semestre de la Liga BetPlay 2026-II y el balance es positivo aunque el empate ante Llaneros en el Américo Montanini dejó la sensación de que el equipo de Pablo Peirano pudo y debió quedarse con los tres puntos en casa. La victoria 1-0 ante Millonarios en El Campín en la primera fecha fue uno de los resultados más llamativos del arranque del torneo y le dio al Leopardo una confianza enorme de cara a su debut como local, pero la incapacidad para sostener la ventaja ante un Llaneros que llegaba de la segunda división relativizó ese buen inicio. Cuatro puntos en dos partidos es un rendimiento de dos puntos por partido que a largo plazo clasifica a los cuadrangulares, pero la irregularidad entre el rendimiento de visitante y el de local es una señal que Peirano debe atender con urgencia.
Lo que más preocupa del empate ante Llaneros no son los puntos perdidos sino el patrón que revela: Bucaramanga marcó primero y no pudo sostener la ventaja, un problema de gestión de los partidos que si se repite en los duelos más exigentes del campeonato puede costar caro. El próximo partido ante Cúcuta el lunes en el Américo Montanini es la oportunidad perfecta para demostrar que el tropiezo ante Llaneros fue un accidente y no una tendencia, y para consolidar la solidez local que un equipo con aspiraciones de cuadrangulares necesita construir desde las primeras fechas del torneo.




