Brigada declara libre de sospecha de minas antipersona amplía zona del paraíso amazónico del Putumayo

Tras nueve años de trabajo ininterrumpido, el municipio de Orito (Putumayo), considerado como el paraíso amazónico del departamento por su biodiversidad, celebró que una amplia zona de su territorio fue declarada libre de sospecha de contaminación por minas antipersonal, lo que permite que miles de familias recuperen la tranquilidad, la movilidad y la esperanza de construir un mejor futuro.

Este importante resultado fue realizado por los soldados del Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario N.° 5, quienes con el apoyo permanente de las comunidades lograron recopilar información clave para ubicar y eliminar la amenaza de artefactos explosivos que durante años puso en riesgo a la población.

El mayor John Freddy Carvajal Torres, comandante encargado de la unidad militar, destacó la trascendencia de este logro.

“Durante esta misión intervenimos 89 sectores correspondientes a veredas, atendimos 58 territorios étnicos, investigamos 113 accidentes e incidentes históricos relacionados con artefactos explosivos y destruimos ocho artefactos explosivos que representaban un riesgo para la comunidad. Entregamos la Zona 1 como libre de sospecha de contaminación por minas antipersonal, un resultado que representa nuestro compromiso con la protección de la vida y la construcción de un país más seguro», resaltó.

Agregó que este desminado pertenece a las comunidades, a las instituciones que hicieron posible este proceso y a cada uno de los hombres y mujeres que dedicaron años de esfuerzo para devolver la tranquilidad al territorio.

Como parte de esta misión, los desminadores también verificaron dos áreas ambientales protegidas y desarrollaron jornadas de educación en el riesgo de artefactos explosivos, fortaleciendo la cultura de la prevención y el autocuidado en más de 13.000 habitantes.

Hoy, las familias pueden recorrer nuevamente sus caminos con seguridad, cultivar sus tierras, llevar a sus hijos a la escuela sin temor y proyectar un futuro con mayores oportunidades.

Al respecto, el alcalde de Orito, Edinson Ramírez, se refirió al impacto que este proceso tendrá en el desarrollo del municipio.

“Desde nuestro paraíso amazónico expresamos un profundo agradecimiento al Batallón de Ingenieros de Desminado Humanitario por la labor realizada durante estos años. Hoy contamos con 89 veredas descontaminadas, beneficiando a cerca de 841 familias y aproximadamente 25.000 habitantes», manifestó.

Asimismo, el alcalde aseveró que “tener un territorio seguro nos permite seguir consolidando el Orito productivo que soñamos para todos».

El mandatario también indicó que la seguridad del territorio fortalece las diferentes apuestas económicas del municipio, entre ellas la producción de azaí, cacao, ganadería, sistemas forestales y proyectos agroforestales sostenibles, impulsando el crecimiento social, económico, cultural y productivo de la región.

“Muchas familias que debieron abandonar sus hogares por la presencia de minas ahora podrán regresar con confianza a sus veredas», agregó el alcalde.

Para la comunidad educativa, este avance también representa una nueva oportunidad para acceder a las aulas, aprender y crecer en un entorno seguro.

“Estamos muy agradecidos con todo el equipo de desminado por su trabajo y por las capacitaciones brindadas a estudiantes, padres de familia y docentes. Nos sentimos mucho más tranquilos porque sabemos cómo prevenir riesgos y podemos transitar con mayor seguridad tanto en la institución educativa como en nuestra comunidad», dijo Carlos López, coordinador de la Institución Educativa San José de Orito, sede Nueva Colombia.

La declaración de esta zona libre de sospecha de minas antipersonal representa mucho más que una meta cumplida. Es la recuperación de la confianza, la protección de la vida y la posibilidad de que Orito continúe escribiendo una nueva historia, donde el desarrollo, la productividad y la paz florecen sobre un territorio que vuelve a pertenecer plenamente a sus habitantes.

……………………………………………

El duro balance del gobierno de la “paz total”: 1.110 ataques a la Fuerza Pública, 92 asonadas y 272 militares muertos

El Comando General de las Fuerzas Militares presentó un informe con las cifras del conflicto armado más relevantes del cuatrienio……………………..

Un total de 1.110 ataques contra la Fuerza Pública, 1.697 combates y 272 militares asesinados conforman uno de los balances más tenebrosos de los cuatro años de la política de “paz total”, en el autodenominado “gobierno de la vida” del presidente saliente Gustavo Petro.

Las cifras están contenidas en un reporte presentado esta semana por el general Alejandro López Barreto, jefe del Comando General de las Fuerzas Militares, las cuales abarcan el periodo desde el 7 de agosto de 2022 hasta el 15 de julio de 2026.

De acuerdo con el informe, en ese lapso de tiempo las FF.MM. registraron 1.347 heridos de las propias tropas y sufrieron 92 asonadas por parte de comunidades instigadas por grupos al margen de la ley.

En la ofensiva, las FF.MM. ejecutaron 25 bombardeos desde el 21 de julio de 2024, fecha en la cual se reactivaron estos ataques aéreos estratégicos, luego de que el Ministerio de Defensa los hubiera suspendido desde el 12 de agosto de 2022, es decir, hubo dos años sin bombardeos (la mitad del periodo presidencial).

De esos bombardeos, 12 se realizaron en el último año, la mayoría de ellos contra la organización criminal Clan del Golfo y el Estado Mayor Central de las Farc.

“La contundencia operacional de nuestras Fuerzas Militares se refleja en resultados concretos”, afirmó el general López.

Según él, en el cuatrienio salieron de circulación 61.006 presuntos delincuentes, un dato que incluye a 724 muertos en desarrollo de operaciones militares, 55.511 capturados, 2.698 sometidos (se rindieron en los operativos), 320 que se entregaron voluntariamente a las autoridades y 1.753 menores de edad recuperados de las filas enemigas.

En la pelea contra los sistemas financieros y logísticos de los grupos narcoterroristas, las FF.MM. (en coordinación con la Policía) incautaron 2.348,4 toneladas de cocaína y 878,8 ton. de marihuana, y destruyeron 711 laboratorios de producción de cocaína y 12.322 de pasta y base de coca.

También lograron destruir 432 artefactos explosivos y 3.885 depósitos clandestinos de arsenal; decomisaron 14.723 armas, 50.513 artefactos explosivos armados, 74,1 toneladas de explosivos y 1’984.540 municiones de distintos calibres.

Estas impresionantes cifras no concuerdan con la promesa inicial del Gobierno, de garantizar la paz y la vida mediante diálogos con los principales grupos generadores de violencia.

En total se diseñaron 12 mesas de diálogos con distintas estructuras, incluyendo una con los excomandantes de las autodefensas paramilitares, pero ninguna terminó con desarmes tangibles ni el abandono de las economías ilegales.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest