en Nariño enfrenta importantes desigualdades, especialmente en municipios rurales y apartados. La investigación señala que la falta de infraestructura educativa, recursos tecnológicos limitados y dificultades de transporte restringen las oportunidades de cientos de jóvenes que aspiran a continuar estudios universitarios o técnicos.
Principales hallazgos
- Deserción estudiantil elevada: Muchos jóvenes deben migrar a ciudades principales para continuar su formación, aumentando la deserción en zonas rurales.
- Brechas digitales: La limitada disponibilidad de herramientas y plataformas virtuales dificulta la continuidad académica en comunidades alejadas.
- Desigualdad socioeconómica: Los costos de matrícula, transporte y materiales educativos impiden que estudiantes de familias de bajos recursos accedan equitativamente a la educación superior.
Recomendaciones del estudio
- Ampliar la oferta académica local mediante programas presenciales combinados con educación a distancia.
- Implementar becas y subsidios que reduzcan las barreras económicas para los estudiantes más vulnerables.
- Mejorar infraestructura tecnológica y transporte, garantizando que los jóvenes puedan permanecer en sus municipios y contribuir al desarrollo regional.
Perspectivas
Autoridades educativas y expertos coinciden en que estas acciones son esenciales para reducir la deserción, aumentar la cobertura universitaria y promover la equidad educativa. Se espera que la implementación de estas medidas fortalezca el desarrollo social y económico de Nariño, ofreciendo oportunidades reales a todos los jóvenes del departamento.




