Brasil logró una dramática clasificación gracias a un gol de Gabriel Martinelli en los últimos instantes del partido frente a Japón. El encuentro mantuvo a millones de aficionados al borde de sus asientos, ya que el marcador permaneció igualado durante gran parte del compromiso. La victoria permitió a la selección brasileña mantenerse en carrera por el título mundial y generó enormes celebraciones en todo el país.




