Boyaca Chico por fin ganó en el FPC

BOYACÁ CHICÓ POR FIN GANÓ EN EL FPC
Después de cinco jornadas de espera, frustraciones y empates que no alcanzaban, el Boyacá Chicó finalmente rompió la maldición y consiguió su primera victoria en la Liga BetPlay 2026-I. Y no lo hizo de cualquier manera: lo hizo con una goleada histórica, aplastante, memorable. Un 5-0 sobre Jaguares de Córdoba que representa mucho más que tres puntos en la tabla. Es un respiro, una inyección de confianza, un mensaje de que el equipo ajedrezado tiene vida en su lucha por la permanencia.
LA SEQUÍA TERMINÓ DE LA FORMA MÁS ESPECTACULAR
Boyacá Chicó no tuvo piedad en el Estadio La Independencia, aplastando a Jaguares de Córdoba con un contundente 5-0, el equipo local, que llegaba en una racha de empates, encontró la senda de la victoria de manera espectacular, dejando a su rival en una situación comprometida . La sequía de victorias terminó, pero no con un ajustado 1-0 que permitiera apenas respirar, sino con una exhibición ofensiva que no se veía en Tunja desde hace más de una década.
El dato es revelador: De hecho, no anotaban cinco goles en un partido de liga desde agosto de 2014, cuando vencieron 5-1 a La Equidad . Han pasado casi 12 años desde que el Boyacá Chicó demostraba semejante capacidad goleadora. Para un equipo que llegaba al partido en el puesto 17 con apenas un punto de seis posibles (tres empates consecutivos), esta explosión ofensiva representa un cambio radical de narrativa.
FLABIO TORRES ENCONTRÓ LA FÓRMULA
Un tiempo ha sido suficiente para el Boyacá Chicó, porque ha dejado la impresión que solamente un equipo arribó este jueves a La Independencia de Tunja, y ese fue el de Flabio Torres, que en menos de diez minutos ya superaba por dos tantos a Jaguares . El entrenador del Chicó logró que su equipo saliera con la intensidad y determinación que había faltado en las jornadas anteriores.
La estrategia fue clara desde el pitazo inicial: presión alta, transiciones rápidas, aprovechar cada error del rival. Y funcionó a la perfección. Los primeros nueve minutos fueron demoledores, con goles de Ítalo Montaño (minuto 6) y Jairo Molina (minuto 9) que sentenciaron psicológicamente el encuentro antes de que Jaguares pudiera siquiera acomodarse en el partido.
EL FACTOR CLAVE: LA EXPULSIÓN DE LENIS
Aunque el Chicó ya dominaba 2-0, el momento que definió completamente el partido llegó en el minuto 35: La situación empeoró drásticamente para los visitantes cuando Kahiser Lenis fue expulsado con tarjeta roja en el minuto 35 por un altercado, dejando a su equipo con diez hombres en el campo .
La descripción del momento es contundente: Ya la noche pintaba muy oscura para la ‘pandilla’ de Alexis Márquez, e iba a ser de terror cuando Kahiser Lenis alzó demasiado su codo y conectó en la cara a Óscar Caicedo, uno menos en Jaguares y no había forma de cerrar la pluma . Con superioridad numérica y ya con ventaja en el marcador, el Boyacá Chicó no tuvo piedad.
EL DOBLETE DE ÍTALO MONTAÑO: LA FIGURA DEL PARTIDO
Ítalo Montaño fue el gran protagonista de la noche tunjana. Abrió el marcador en el minuto 6 y selló su doblete en el 58: Ítalo Montaño selló su doblete en el minuto 58 con un zurdazo preciso, asistido por Sebastián Palma, elevando el marcador a 4-0 . El delantero se convirtió en el símbolo de esta victoria largamente esperada, demostrando la efectividad que había faltado en jornadas anteriores.
Los otros goleadores también dejaron su huella: Jairo Molina (minuto 9), Arlen Banguero (minuto 45+4) —un defensor que se sumó al ataque— y Nicolás Valencia (minuto 80), quien cerró la goleada con un “misil” que hizo recordar al legendario delantero francés Nicolas Anelka, de quien comparte el nombre.
DOMINIO ESTADÍSTICO ABSOLUTO
Las cifras del partido reflejan un dominio total: El control del balón fue abrumador para Boyacá Chicó, que registró un 57.3% de posesión, 13 tiros y 4 córners, frente a un Jaguares que apenas pudo generar 4 tiros y 1 córner . Más revelador aún: Jaguares no logró ni un solo disparo al arco en todo el partido, una estadística que evidencia la superioridad absoluta del conjunto local.
El Chicó jugó como si toda la frustración acumulada en cinco jornadas sin ganar se liberara en una sola noche. Cada ataque era peligroso, cada transición generaba temor en la defensa visitante, cada jugador ajedrezado parecía convencido de que esta era la noche de romper la sequía.
SIGNIFICADO EN LA TABLA DEL DESCENSO
Más allá de los tres puntos en la tabla general, donde el Chicó pasó de 1 a 4 puntos (aunque sigue en el puesto 17), el verdadero impacto se siente en la tabla del promedio, que es la que determina los descensos en Colombia: Según los datos oficiales de la Dimayor, Cúcuta aparece en la casilla 20 con un promedio de 0,3333; Boyacá Chicó es 19 con 0,8690; y Deportivo Cali ocupa el puesto 18 con 1,0714 .
El análisis es claro: Más allá de los tres puntos, el triunfo revitaliza a Boyacá Chicó en la tabla del promedio y le permite tomar aire en una temporada donde cada fecha puede marcar la diferencia entre la permanencia y el descenso . Para un equipo históricamente luchador pero vulnerable al descenso, estos tres puntos conseguidos de manera tan contundente representan un balón de oxígeno fundamental.
EL MENSAJE PSICOLÓGICO: “PODEMOS GANAR”
Quizás tan importante como los tres puntos es el mensaje psicológico que esta victoria envía al vestuario del Boyacá Chicó. Después de cinco jornadas sin poder ganar, acumulando empates que sabían a poco y generando dudas sobre la capacidad ofensiva del equipo, esta goleada demuestra que el plantel tiene potencial goleador.
No es lo mismo sumar el primer triunfo con un 1-0 agónico en el último minuto que hacerlo con una goleada 5-0 donde todo salió bien: los goles llegaron temprano, la expulsión del rival cayó en el momento justo, los cambios funcionaron, los que entraron de suplentes también anotaron. Fue una noche perfecta que puede ser el punto de inflexión en la temporada.
LA CONFIANZA DE JUGAR EN LA INDEPENDENCIA
El Estadio La Independencia de Tunja se convirtió en una verdadera fortaleza para el Chicó en esta noche especial. Los 20,630 aficionados que asistieron presenciaron una actuación memorable de su equipo. Jugar en casa, con el apoyo de la hinchada, demostró ser el factor adicional que el equipo necesitaba para liberarse de la presión acumulada.
Un equipo sin alma y que permitió que Chicó organizara la fiesta por completo, incluyendo la música , describe cómo el conjunto local dominó todos los aspectos del juego. La Independencia volvió a rugir con fuerza, recordando noches gloriosas del pasado y generando la esperanza de que puede seguir siendo un reducto difícil para los visitantes.
EL CONTRASTE: DE LA FRUSTRACIÓN A LA EUFORIA
Antes de esta jornada, el Boyacá Chicó acumulaba una racha frustrante: empates ante rivales directos en la lucha por la permanencia, goles que no llegaban en momentos clave, puntos que se escapaban en los minutos finales. La sensación era de un equipo que competía pero no ganaba, que generaba pero no definía, que peleaba pero no conquistaba.
Todo eso cambió en 90 minutos mágicos. De no poder marcar más de un gol por partido a anotar cinco en una sola noche. De sumar de a uno a sumar de a tres. De verse como candidato firme al descenso a respirar y pensar que la permanencia es posible. El contraste no podría ser más marcado.
LECCIONES PARA EL RESTO DEL TORNEO
Esta victoria enseña varias lecciones importantes al Boyacá Chicó:
1. La efectividad existe en el plantel: Con jugadores como Ítalo Montaño, Jairo Molina y los demás que anotaron, el equipo tiene recursos ofensivos cuando encuentra su mejor versión.
2. La intensidad inicial es clave: Los dos goles en los primeros nueve minutos demostraron que salir con convicción desde el primer minuto puede cambiar completamente un partido.
3. Aprovechar las oportunidades: La expulsión de Lenis pudo ser un punto de inflexión, pero el Chicó tuvo la inteligencia de capitalizarla completamente en lugar de conformarse con el 2-0.
4. La confianza es fundamental: Después del primer gol, cada jugador pareció crecer, creer más en sí mismo y en sus compañeros.
EL DESAFÍO: MANTENER LA REGULARIDAD
El gran reto ahora para Flabio Torres y su plantel es convertir esta actuación excepcional en el estándar, no en la excepción. Una goliza de 5-0 es memorable, pero si en las siguientes jornadas vuelven a los empates y las victorias no llegan, este triunfo quedará como un espejismo en medio de una lucha difícil por la permanencia.
La clave será encontrar el equilibrio: mantener la solidez defensiva que les permitió mantener el cero en el arco (aunque Jaguares apenas atacó), pero también conservar esa chispa ofensiva que les permitió marcar cinco veces. El fútbol colombiano es tremendamente competitivo y ningún rival regalará puntos como lo hizo Jaguares esta noche.
CONCLUSIÓN: POR FIN, LA VICTORIA LLEGÓ
Esta victoria representa un respiro importante para Boyacá Chicó, que se encontraba en el puesto 17 de la tabla . Después de cinco jornadas, tres empates y ninguna victoria, el Boyacá Chicó por fin ganó en el FPC 2026. Y lo hizo de la manera más espectacular posible: con una goleada histórica que no se veía en Tunja desde hace 12 años, con doblete de su figura Ítalo Montaño, con goles de todos los sectores del campo, con dominio estadístico total, y con un mensaje claro al resto de la liga: el Chicó tiene vida, tiene garra, y peleará hasta el final por mantener su lugar en la primera división del fútbol colombiano.
La fiesta en La Independencia de Tunja fue completa. Los 20,630 aficionados que asistieron presenciaron una noche que quedará grabada en la memoria reciente del club. Ahora, el desafío es que esta victoria no sea un punto aislado sino el inicio de una racha que saque definitivamente al equipo de la zona de peligro. Por fin ganaron. Ahora deben demostrar que pueden seguir haciéndolo.​​​​​​​​​​​​​​​​

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