Colombia es reconocida por sus playas caribeñas y pacíficas, pero más allá de los destinos tradicionales existen rincones poco explorados que ofrecen tranquilidad y contacto directo con la naturaleza. Estas tres playas colombianas tranquilas y no muy conocidas son ideales para quienes buscan escapar de la rutina y disfrutar de un ambiente relajado durante las vacaciones.
Playa Guachalito, Chocó: naturaleza virgen en el Pacífico
Ubicada en Nuquí, Playa Guachalito es un paraíso escondido en el Pacífico colombiano. Sus aguas cálidas, arenas oscuras y selva tropical alrededor crean un escenario único para el descanso. Es perfecta para quienes desean practicar ecoturismo, avistamiento de ballenas en temporada o simplemente disfrutar de caminatas por la playa en completa calma.
Playa Cinto, Santa Marta: un tesoro en el Parque Tayrona
Dentro del Parque Nacional Natural Tayrona se encuentra Playa Cinto, un lugar menos concurrido que otras playas del parque. Su acceso es más restringido, lo que garantiza un ambiente tranquilo y seguro. Sus aguas cristalinas y su entorno natural hacen de este destino un espacio ideal para el snorkel, el buceo y la contemplación de paisajes caribeños sin aglomeraciones.
Playa La Barra, Buenaventura: tradición y tranquilidad
En el Pacífico vallecaucano se ubica Playa La Barra, un destino que combina cultura afrocolombiana con paisajes naturales. Sus playas amplias y poco visitadas son perfectas para desconectarse del día a día. Además, los visitantes pueden disfrutar de la gastronomía local, con platos típicos como el encocado de pescado, y participar en actividades comunitarias que fortalecen el turismo sostenible.
Un plan para descansar y reconectar
Estas tres playas representan alternativas diferentes al turismo masivo. Son espacios donde la tranquilidad, la naturaleza y la cultura local se convierten en protagonistas. Viajar a estos destinos es una oportunidad para reconectar con lo esencial, valorar la biodiversidad y apoyar comunidades que promueven un turismo responsable.

