Los bonos de carbono son un mecanismo internacional para impulsar la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera por parte de diversas industrias. Estos créditos son bienes canjeables con un precio de mercado establecido. Cada uno equivale a una tonelada de carbono que se deja de emitir al medio ambiente y a su vez, le da a la compañía que adquiere el bono el derecho a emitir una tonelada de CO2.
Para que el intercambio funcione, los vendedores deben garantizar que ejecutan acciones que avalan la reducción de contaminantes, ya sea a través de energías renovables, programas de reforestación, tecnologías de captura de carbono, entre otros. Por su lado, los compradores se deben asegurar del pago correspondiente por los bonos.
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Esta estrategia responde a la intensidad de emisiones de carbono en el planeta y al impacto de la cantidad de alimentos desperdiciados en la actualidad. En el caso del sector agrícola, este contribuye con el 11% de las emisiones a nivel mundial. Asimismo, si bien se tienen programas como estos para el sector forestal o de cultivos no perecederos como el trigo y la soya, el mercado de productos frescos tiene un valor económico superior a los 1.3 mil millones de dólares, por lo que este sector de la industria tiene un gran potencial para influir en las emisiones de carbono globales.
La Estrategia de Sustentabilidad de ProducePay busca contribuir a minimizar, mitigar y prepararse para los impactos del cambio climático en el sector agrícola. Por ello, se promueve la reducción de la huella de carbono a lo largo de la cadena de valor de los productos frescos, fomentando prácticas resilientes entre los clientes.

