Este lunes 14 de septiembre comenzó el desmonte del puente vehicular ubicado en la carrera Séptima con calle 100, en el norte de Bogotá, una intervención que marca el inicio de una nueva etapa de las obras del Corredor Verde de la Séptima.
De acuerdo con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la estructura actual fue construida en la década de 1960 y no cumple con las normas vigentes de sismorresistencia. Además, su capacidad de circulación se encuentra limitada a dos carriles, por lo que será reemplazada por una infraestructura de mayor capacidad.
El nuevo puente tendrá una longitud aproximada de 461 metros, frente a los 205 metros de la estructura actual, y aumentará su ancho de 10,50 a 16,20 metros. La ampliación permitirá disponer de cuatro carriles, dos en cada sentido, para mejorar la circulación entre el occidente y el oriente de la ciudad. La entrega de la nueva estructura está proyectada para finales de 2027.
La intervención generará modificaciones en la movilidad del sector durante el desarrollo de los trabajos. Entre las alternativas para los conductores se encuentran corredores como las calles 94, 102, 106, 116 y 127, además de las carreras Novena, 11 y 15, dependiendo del punto de origen y destino.
También se contemplan cambios temporales en algunos sentidos viales y cierres alrededor de la calle 100. Los conductores deberán estar atentos a la señalización y planificar sus recorridos con anticipación para evitar mayores retrasos.
La obra hace parte de la transformación prevista para este importante corredor de Bogotá y busca aumentar la capacidad vial, mejorar las condiciones de seguridad de la infraestructura y facilitar la conexión con otros proyectos de movilidad de la capital.
Para este lunes, además, el pico y placa aplica entre las 6:00 de la mañana y las 9:00 de la noche para vehículos particulares cuyas placas terminan en 1, 2, 3, 4 y 5. En el caso de los taxis, la restricción corresponde a placas terminadas en 5 y 6. TransMilenio, por su parte, inició operaciones con normalidad.




