Bogotá estudia restringir el uso de celulares en los colegios: solo se permitirían con fines pedagógicos

La Secretaría de Educación de Bogotá prepara una medida para regular el uso de teléfonos celulares en las instituciones educativas, con el propósito de reducir las distracciones durante la jornada escolar y promover un uso más responsable de los dispositivos tecnológicos. La propuesta todavía se encuentra en etapa de estudio y no constituye una prohibición definitiva.

De acuerdo con la propuesta, los celulares podrían utilizarse dentro de los colegios únicamente cuando tengan una finalidad pedagógica, es decir, cuando hagan parte de una actividad académica previamente orientada por los docentes. El objetivo es diferenciar el uso educativo de los dispositivos de aquellas prácticas que pueden interferir con las clases y la convivencia escolar.

Una discusión que va más allá de prohibir el celular

El debate sobre los teléfonos móviles en los colegios no es nuevo. En Bogotá, diferentes instituciones educativas ya han implementado restricciones para evitar que los estudiantes utilicen estos dispositivos durante las clases o en determinados momentos de la jornada.

La propia Secretaría de Educación ha señalado que el desafío actual no consiste únicamente en decidir si se permite o se prohíbe el celular. En un proceso de participación realizado en 2026 participaron más de 77.000 personas, entre estudiantes, docentes, directivos y familias, y se planteó que el problema también está relacionado con los ecosistemas digitales y la manera en que estos transforman las formas de aprender, comunicarse y relacionarse.

En total, 366 colegios oficiales y privados participaron en la fase institucional del Foro Educativo Distrital 2026. Allí se recopilaron propuestas y buenas prácticas relacionadas con el uso de dispositivos móviles desde perspectivas como la pedagogía, el bienestar, la convivencia y la ciudadanía digital.

¿Qué cambiaría para los estudiantes?

De avanzar la resolución, los colegios tendrían que establecer reglas más claras sobre los momentos y circunstancias en los que los estudiantes pueden utilizar sus teléfonos. El uso durante una clase podría estar permitido cuando el profesor lo solicite para desarrollar una actividad educativa.

En cambio, utilizar el dispositivo para redes sociales, entretenimiento, juegos, mensajes u otras actividades ajenas a la clase podría quedar restringido durante los espacios definidos por cada institución.

La discusión también contempla las preocupaciones de las familias, especialmente frente a la posibilidad de comunicarse con sus hijos ante una emergencia. Por esta razón, una regulación no necesariamente significa que los estudiantes tengan que desprenderse completamente de sus teléfonos durante toda la jornada.

Una medida que todavía está en construcción

La propuesta de la Secretaría de Educación aún se encuentra en proceso de elaboración, por lo que las condiciones definitivas podrían cambiar antes de que sea expedida una resolución. La intención es establecer orientaciones que puedan ser aplicadas en las instituciones educativas de Bogotá, teniendo en cuenta las necesidades particulares de cada comunidad escolar.

El debate refleja uno de los principales desafíos de la educación actual: encontrar un equilibrio entre aprovechar las herramientas tecnológicas como apoyo para el aprendizaje y evitar que su utilización permanente termine afectando la concentración, las relaciones entre estudiantes y el desarrollo de las actividades académicas.

Así, Bogotá avanza hacia una discusión en la que el objetivo ya no sería simplemente “prohibir o permitir” los celulares, sino establecer cuándo, cómo y para qué deben utilizarse dentro de los colegios.

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