La Secretaría de Educación de Bogotá avanza en una nueva regulación para controlar el uso de teléfonos celulares dentro de los colegios públicos de la ciudad. La medida busca reducir las distracciones en las aulas, mejorar la concentración de los estudiantes y promover un uso más responsable de la tecnología en los espacios educativos.
La propuesta contempla establecer límites para el uso de los dispositivos durante las clases y los descansos, aunque incluiría excepciones cuando los celulares sean utilizados con fines pedagógicos, actividades autorizadas por los docentes o situaciones especiales que requieran comunicación.
El objetivo no sería eliminar completamente los teléfonos de los colegios, sino crear normas claras que permitan aprovechar la tecnología como herramienta de aprendizaje y, al mismo tiempo, evitar problemas como la falta de atención, el uso excesivo de redes sociales y posibles conflictos de convivencia escolar.



