La tecnología Libre Duo combina en un solo dispositivo el monitoreo continuo de glucosa y cetonas. El sistema está diseñado para ayudar a detectar de manera temprana aumentos de cetonas que pueden preceder a una cetoacidosis diabética, una complicación especialmente relevante para las personas con diabetes tipo 1.
La tecnología aplicada al tratamiento de la diabetes continúa avanzando hacia sistemas capaces de proporcionar información más completa y en tiempo real sobre el estado metabólico de los pacientes. En ese contexto, Abbott anunció el 27 de mayo de 2026 que sus sistemas Libre Duo y Libre Duo 10 Day obtuvieron el marcado CE, un paso regulatorio que permite su comercialización en el mercado europeo bajo las condiciones correspondientes.
La novedad está en que estos dispositivos no se limitan a medir glucosa. Según Abbott, se trata de los primeros sistemas de monitoreo continuo que combinan en un mismo biosensor la medición de glucosa y cetonas, dos parámetros fundamentales para vigilar el estado metabólico de una persona con diabetes.
La compañía prevé comenzar el lanzamiento de los sistemas Libre Duo en determinados países europeos durante 2026.
Un biosensor que amplía el monitoreo tradicional de la diabetes
Los monitores continuos de glucosa, conocidos como CGM por sus siglas en inglés, ya han transformado el seguimiento de la diabetes. Estos dispositivos utilizan un pequeño sensor colocado sobre la piel, con un filamento que llega al tejido subcutáneo, para obtener información sobre la concentración de glucosa en el líquido intersticial.
A diferencia de las mediciones tradicionales mediante una gota de sangre obtenida del dedo, el monitoreo continuo permite observar la evolución de la glucosa durante el día y la noche y detectar tendencias de aumento o disminución.
El nuevo concepto de Abbott busca añadir otro indicador: las cetonas.
La importancia de esta medición está relacionada con una de las complicaciones más graves de la diabetes: la cetoacidosis diabética (CAD o DKA, por sus siglas en inglés).
Cuando el organismo no dispone de suficiente insulina, puede comenzar a utilizar las grasas como fuente de energía. Este proceso genera cuerpos cetónicos y, cuando estos se acumulan en niveles elevados, pueden provocar una alteración peligrosa del equilibrio ácido-base del organismo.
La cetoacidosis diabética puede evolucionar rápidamente y requiere atención médica. Abbott señala que las cetonas pueden aumentar incluso cuando la glucosa no necesariamente presenta un incremento proporcional, lo que puede dificultar la identificación temprana del riesgo.
¿Qué tienen de diferente Libre Duo y Libre Duo 10 Day?
Los sistemas Libre Duo y Libre Duo 10 Day funcionan como dispositivos portátiles que realizan mediciones continuas de glucosa y cetonas.
De acuerdo con Abbott, ambos sistemas pueden realizar mediciones cada minuto, proporcionando información prácticamente en tiempo real sobre ambos parámetros. Esto supone una diferencia frente a las pruebas convencionales de cetonas, que normalmente requieren obtener una muestra de sangre o utilizar tiras de orina.
El fabricante contempla dos versiones:
- Libre Duo: diseñado para adultos de 18 años o más y con una duración de uso de hasta 15 días.
- Libre Duo 10 Day: diseñado para personas desde los 2 años y con una duración de uso de hasta 10 días.
Ambos forman parte del ecosistema digital Libre de Abbott y están pensados para permitir el intercambio de información con cuidadores y profesionales sanitarios.
La empresa también trabaja en la compatibilidad de estos sistemas con tecnologías de administración automatizada de insulina, aunque esto no significa que el biosensor por sí solo constituya un páncreas artificial.
¿Por qué las cetonas son importantes en la diabetes tipo 1?
La diabetes tipo 1 requiere una administración constante de insulina porque el organismo deja de producir la cantidad necesaria de esta hormona.
Cuando existe una deficiencia importante de insulina, las células no pueden utilizar adecuadamente la glucosa como fuente de energía. El cuerpo puede entonces recurrir a las grasas y producir cetonas.
En determinadas circunstancias, la concentración de estas sustancias aumenta de forma peligrosa y puede producirse una cetoacidosis diabética.
Uno de los problemas es que glucosa y cetonas no siempre evolucionan exactamente de la misma manera. Por ello, una persona podría presentar un aumento de cetonas que no resulte evidente únicamente observando sus niveles de glucosa.
Abbott destaca precisamente esta situación como uno de los principales motivos para desarrollar una tecnología que permita observar ambos parámetros de manera simultánea.
La compañía cita además datos según los cuales las hospitalizaciones relacionadas con cetoacidosis diabética han aumentado en los últimos años y señala que esta complicación representa un problema particularmente importante para las personas con diabetes tipo 1.
Del monitoreo reactivo a una vigilancia más preventiva
Una de las principales diferencias que plantea esta tecnología es el cambio de un modelo de detección puntual hacia uno de vigilancia continua.
Actualmente, una persona puede comprobar sus cetonas mediante pruebas de sangre u orina cuando existen determinadas circunstancias de riesgo, como una enfermedad, síntomas compatibles o niveles elevados de glucosa.
El inconveniente es que estas pruebas muestran fundamentalmente la situación existente en el momento en que se realizan.
Un sistema de monitoreo continuo puede ofrecer, en cambio, una secuencia de datos que permita observar si los niveles están aumentando, disminuyendo o permaneciendo estables.
Esto podría proporcionar una ventana de tiempo adicional para reconocer situaciones potencialmente peligrosas y buscar asesoramiento o atención médica cuando sea necesario.
No obstante, es importante aclarar que el dispositivo no sustituye el criterio médico ni garantiza que una persona evitará una cetoacidosis. Su utilidad consiste en proporcionar información adicional que puede ayudar al manejo de la enfermedad.
Una tecnología especialmente relevante para pacientes con mayor riesgo
Abbott indica que los sistemas Libre Duo están destinados a personas con diabetes que presentan un mayor riesgo de cetoacidosis. Entre ellas se encuentran personas con diabetes tipo 1, así como determinados pacientes con diabetes tipo 2 que utilizan insulina u otros medicamentos asociados con riesgo de cetosis.
La posibilidad de disponer de información continua sobre cetonas podría ser particularmente relevante durante periodos de enfermedad, cuando las necesidades de insulina pueden cambiar y aumenta el riesgo de descompensaciones metabólicas.
Sin embargo, la indicación concreta, disponibilidad y condiciones de uso pueden variar dependiendo del país europeo y de las decisiones regulatorias, sanitarias y comerciales correspondientes.
El papel de los sensores cutáneos en el tratamiento de la diabetes
Los dispositivos que se llevan sobre la piel se han convertido en una de las herramientas más importantes de la tecnología moderna para el manejo de la diabetes.
Los sistemas de monitoreo continuo de glucosa utilizan sensores capaces de obtener información del líquido intersticial que se encuentra debajo de la piel. Esa información se procesa y puede enviarse a un teléfono inteligente, receptor u otro dispositivo compatible.
El objetivo es reducir la dependencia de mediciones manuales y proporcionar una visión mucho más amplia del comportamiento de la glucosa.
La investigación europea también ha impulsado otras tecnologías de biosensores cutáneos. Por ejemplo, proyectos financiados por la Unión Europea han trabajado en parches inteligentes capaces de utilizar microneedles para obtener información sobre biomarcadores presentes en el líquido intersticial y transmitir los datos de manera inalámbrica.
Esto demuestra que el desarrollo de dispositivos capaces de analizar parámetros biológicos directamente desde la piel forma parte de una tendencia tecnológica más amplia.
¿Qué significa realmente el marcado CE?
Aquí es importante hacer una precisión sobre el titular original.
El marcado CE no debe confundirse con una aprobación directa de la Comisión Europea.
En el caso de Libre Duo, Abbott comunicó que obtuvo el marcado CE para sus sistemas de monitoreo dual de glucosa y cetonas. Esto significa que el producto ha completado el proceso de conformidad correspondiente para poder comercializarse en los mercados europeos aplicables bajo la normativa pertinente.
Por eso, un titular más preciso sería:
“Abbott obtiene el marcado CE para un biosensor que monitorea continuamente glucosa y cetonas”
en lugar de:
“La Comisión Europea aprueba la comercialización de un biosensor…”
La segunda formulación puede dar a entender que la Comisión Europea emitió personalmente una autorización de comercialización para el dispositivo, algo que no es lo que describe el anuncio de Abbott.
¿Cuándo llegará a Europa?
Abbott informó que tiene previsto comenzar el lanzamiento de Libre Duo y Libre Duo 10 Day en determinados países europeos durante 2026. La compañía no indicó en ese anuncio que los dispositivos fueran a estar disponibles simultáneamente en todos los países de la Unión Europea.
Esto significa que la obtención del marcado CE constituye un paso importante, pero no implica que el dispositivo esté inmediatamente disponible en todas las farmacias, hospitales o sistemas públicos de salud europeos.
La disponibilidad dependerá también de las estrategias comerciales de la compañía y, cuando corresponda, de los procesos nacionales relacionados con financiación, reembolso y acceso sanitario.
Una posible nueva herramienta frente a la cetoacidosis diabética
El principal interés médico de esta tecnología no está únicamente en medir más datos, sino en combinar información sobre glucosa y cetonas en un mismo sistema.
Tradicionalmente, el seguimiento de la glucosa y el de las cetonas han sido procesos separados. La posibilidad de observar ambos indicadores de manera continua podría ayudar a identificar patrones que resulten difíciles de detectar mediante mediciones aisladas.
Para las personas con diabetes tipo 1, esto podría tener especial relevancia debido al riesgo de cetoacidosis asociado con la falta de insulina.
Aun así, el verdadero impacto de la tecnología dependerá de su utilización en la práctica clínica, de la precisión de las mediciones, de la capacidad de los sistemas para generar alertas útiles y de que los pacientes y profesionales sepan interpretar correctamente la información.
La evolución hacia sistemas de monitoreo más completos
El avance de Libre Duo se produce en un momento en el que la tecnología para la diabetes está evolucionando desde simples dispositivos de medición hacia sistemas capaces de integrar múltiples datos fisiológicos.
Los monitores continuos de glucosa ya permiten observar las variaciones de glucosa prácticamente en tiempo real. Las bombas de insulina y los sistemas de administración automatizada utilizan esos datos para ajustar la administración de insulina en determinadas configuraciones.
La incorporación de las cetonas abre una nueva posibilidad: conocer no solo cuánto cambia la glucosa, sino también si el organismo está entrando en un estado metabólico asociado con un mayor riesgo de cetoacidosis.
En este sentido, la tecnología representa un paso hacia un monitoreo metabólico más amplio.
Una innovación importante, pero no una cura para la diabetes
A pesar de las expectativas que puede generar el desarrollo de estos dispositivos, Libre Duo no es un tratamiento que cure la diabetes tipo 1.
Tampoco elimina la necesidad de utilizar insulina en las personas que la requieren ni reemplaza las indicaciones del equipo médico.
Su función principal es aportar información adicional y continua que puede ayudar a las personas y a los profesionales sanitarios a tomar decisiones más oportunas.
La relevancia del avance radica en que las cetonas, que históricamente han requerido pruebas independientes, podrían incorporarse al mismo ecosistema de monitoreo que ya se utiliza para controlar la glucosa.
Un nuevo capítulo para la tecnología médica aplicada a la diabetes
La obtención del marcado CE para Libre Duo y Libre Duo 10 Day representa un nuevo paso en la evolución de los biosensores portátiles.
La principal novedad es la combinación de dos mediciones metabólicas en un único dispositivo portátil: glucosa y cetonas, con lecturas continuas y posibilidad de integración con plataformas digitales de salud.
Para las personas con diabetes tipo 1, donde la cetoacidosis diabética constituye una complicación potencialmente grave, contar con información más temprana sobre el comportamiento de las cetonas podría convertirse en una herramienta relevante de prevención y manejo.
El siguiente paso será comprobar cómo esta tecnología se incorpora a la atención cotidiana, qué impacto tiene en los episodios de cetoacidosis y cómo será su acceso para los pacientes en los distintos países europeos.



