A escasos cinco días de asumir las riendas de Colombia, el presidente electo Abelardo de la Espriella optó por hacer una pausa estratégica. Lejos del bullicio político y del tensionante empalme con la administración saliente, el nuevo mandatario congregó a su equipo ministerial en un retiro espiritual en el departamento del Atlántico, marcando un tono de corte conservador y religioso para el arranque de su gobierno.
El encuentro, diseñado para afianzar la lealtad y la cohesión interna del gabinete, tuvo como epicentro las instalaciones del Colegio Marymount en Sabanilla, jurisdicción de Puerto Colombia.
Los pilares del encuentro: Fe, cohesión y la ‘Patria Milagro’
Durante el fin de semana, los ministros y altos funcionarios designados participaron en jornadas de reflexión a puerta cerrada. Según el equipo de transición, el objetivo central fue alinear la visión de gobierno, blindar al equipo frente a los retos del empalme y fortalecer la confianza interpersonal antes del juramento del próximo 7 de agosto en Cali.
La agenda culminó este domingo, 2 de agosto, con una eucaristía a la que asistieron los futuros funcionarios en compañía de sus círculos familiares. Como acto simbólico de la jornada y marcando la línea ideológica de la nueva administración, cada miembro del gabinete recibió una Biblia y una libreta de apuntes.
A través de sus redes sociales, De la Espriella defendió la naturaleza del encuentro:
«En este retiro espiritual he reafirmado una convicción: para construir una gran nación hay que poner a Dios en el centro de cada decisión. Tengo la tranquilidad de haber conformado un equipo de mujeres y hombres íntegros, capaces y comprometidos con una sola causa: servirle a Colombia y construir la Patria Milagro».
En sintonía con este mensaje, el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, aseguró que el espacio sirvió para pedir sabiduría en el complejo proceso de «reconstrucción» del país, afirmando que «una patria que ora unida, se mantiene unida».
Respaldo político ante las críticas
La iniciativa generó ruido en algunos sectores políticos que cuestionaron la mezcla de actos religiosos con la conformación del Estado laico. Sin embargo, figuras aliadas salieron rápidamente en defensa del mandatario electo. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, respaldó tajantemente el cónclave con un mensaje contundente: «Nos quieren hacer creer que ya hasta creer en Dios es pecado».
La última alocución antes del poder
Con el retiro espiritual finalizado y el gabinete cohesionado, la atención se vuelca ahora hacia la comunicación directa del nuevo gobierno. De la Espriella anunció una transmisión en vivo para la noche de este domingo a las 8:00 p. m.
Este espacio, concebido como su última intervención oficial antes de asumir la presidencia, servirá para presentar un balance de la convulsa última semana de transición y anticipar los primeros decretos y anuncios de choque con los que iniciará su mandato.



