Contexto: una advertencia directa desde la presidencia
El origen de esta situación se remonta a días atrás, cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella ordenó intensificar la persecución contra Naín Andrés Pérez Toncel, alias “Bendito Menor”, señalado cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN).
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario fue enfático: instruyó a su ministro de Defensa designado a “preparar todo lo correspondiente para capturarlo o darlo de baja si se resiste”, catalogándolo como un objetivo de alto valor para su administración.
La decisión se dio luego de la circulación de videos en los que el cabecilla aparecía movilizándose libremente en La Guajira, incluso liderando caravanas de motocicletas, lo que generó indignación y cuestionamientos sobre el control territorial en la región.
La reaparición: “Estamos melos, sin miedo”
Lejos de ocultarse, alias “Bendito Menor” volvió a publicar contenido en redes sociales en las últimas horas. En uno de los videos más recientes, aparece en una motocicleta junto a su pareja, conocida como “La Bebecita”, en paisajes característicos de La Guajira.
El mensaje que acompañó el video fue interpretado como un desafío directo a las autoridades:
“Estamos es melooo, sin miedo. ¡Que viva mi Guajira!”
Además, en otras publicaciones el presunto jefe criminal compartió frases como:
- “Mi palabra es mi firma”
- “Para ser el dueño del juego, primero hay que aprender a respetar las reglas que uno mismo inventa”
Este comportamiento refuerza un patrón ya identificado por las autoridades: el uso de redes sociales para proyectar poder, desafiar al Estado y mantener presencia simbólica en el territorio.
¿Quién es “Bendito Menor”?
Alias “Bendito Menor”, identificado como Naín Andrés Pérez Toncel, es señalado como uno de los principales líderes de las ACSN, una estructura criminal con presencia en La Guajira y Magdalena.
Las autoridades lo vinculan con actividades delictivas y control territorial en la región Caribe. Actualmente:
- Es considerado objetivo prioritario de la fuerza pública
- Existe una recompensa de hasta $1.000 millones por información que permita su captura
- Continúa evadiendo operativos pese a su exposición constante en redes
Implicaciones: seguridad, autoridad y narrativa digital
La reaparición del cabecilla no solo representa un desafío operativo, sino también simbólico para el Estado. Analistas coinciden en que estos videos buscan:
- Deslegitimar la autoridad estatal mostrando aparente impunidad
- Generar percepción de control territorial
- Aumentar su visibilidad y poder dentro de estructuras criminales
Al mismo tiempo, la respuesta del gobierno entrante marca una línea dura en materia de seguridad, que podría definir el tono de su política frente a grupos armados ilegales.
Conclusión
El episodio evidencia una confrontación temprana entre el gobierno de Abelardo de la Espriella y estructuras criminales en el Caribe colombiano. Mientras el Ejecutivo anuncia una ofensiva directa, alias “Bendito Menor” responde con exposición pública y mensajes desafiantes.
El desenlace de este pulso no solo tendrá impacto en La Guajira, sino que podría convertirse en un caso emblemático sobre la capacidad del Estado para recuperar control territorial en zonas históricamente afectadas por la criminalidad.




