Senegal desafía a Bélgica en Seattle con el hambre de quien no tiene nada que perder
El duelo arranca esta tarde en el Lumen Field con una Bélgica que llega como favorita pero que en este torneo ha demostrado ser un gigante inconsistente, y una Senegal que clasificó de milagro pero que en el último partido ante Irak mostró la versión más explosiva y peligrosa de toda su campaña. Los Leones de la Teranga marcaron cinco goles en 90 minutos con una velocidad y una contundencia que no se había visto antes en este torneo, con Pape Gueye apareciendo desde el mediocampo para marcar un doblete que nadie esperaba. Sadio Mané, al borde de la retirada internacional, lidera un vestuario que sabe que este puede ser su último partido y eso lo convierte en el rival más peligroso posible.
El técnico Pape Thiaw construyó un equipo que combina la experiencia de Mané, Koulibaly y Gassama con la juventud desbordante de Ismaila Sarr, Iliman Ndiaye y Nicolas Jackson. Senegal tiene argumentos reales para eliminar a Bélgica: velocidad en las bandas que puede destruir cualquier defensa que se adelante, capacidad goleadora demostrada incluso ante Francia y Noruega, y la mentalidad de un equipo que llegó aquí por la puerta de atrás y no tiene absolutamente nada que perder en Seattle. Si el partido se abre y se convierte en un duelo de ida y vuelta, Senegal tiene todas las posibilidades de dar la gran sorpresa de la jornada.




