BATALLA JUDICIAL POR DEUDA 

El Hospital Universitario San Rafael de Tunja atraviesa una de las crisis financieras más complejas de los últimos años, debido a una cartera pendiente que alcanza los $165.000 millones, deuda atribuida principalmente a dos Entidades Promotoras de Salud (EPS). Esta situación ha encendido las alarmas en el sistema de salud de Boyacá, al comprometer la sostenibilidad de uno de los centros asistenciales más importantes del departamento. De acuerdo con el gerente del hospital, el doctor Javier Camacho, la institución se ha visto obligada a iniciar acciones legales y administrativas con el fin de recuperar los recursos adeudados. El directivo advirtió que el flujo de caja actual no permite garantizar plenamente la operación si no se logra el pago oportuno de estas obligaciones.

La crisis ya empieza a tener efectos directos en la atención a los usuarios. Cerca de 85.000 afiliados de la EPS Cajacopi EPS se encuentran sin servicio en el hospital, mientras se adelantan los procesos de traslado hacia otras instituciones de salud habilitadas en la región. Desde la administración se ha reiterado que el recaudo de esta cartera es clave para cubrir gastos esenciales como insumos médicos, pago de personal y mantenimiento de servicios. La falta de estos recursos pone en riesgo la continuidad de la atención oportuna para miles de boyacenses.

El hospital permanece a la espera de respuestas concretas por parte de las entidades deudoras, en un esfuerzo por restablecer la estabilidad financiera y garantizar el derecho fundamental a la salud en el departamento.

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