El imponente Estadio de Houston fue testigo de uno de los resultados más inesperados en lo que va de la cita mundialista. Portugal, comandado por Cristiano Ronaldo en el inicio de su histórica sexta participación en los Mundiales, saltó al terreno de juego con el cartel de absoluto favorito.
Las expectativas parecieron cumplirse de inmediato cuando, al minuto 6, el joven mediocampista João Neves conectó un certero cabezazo tras un centro de Pedro Neto para decretar el 1-0.
A partir de ese momento, el elenco europeo se adueñó de la posesión del balón, pero careció de la profundidad necesaria para sentenciar el compromiso.
La Selección de la República Democrática del Congo, que regresaba al torneo mayor tras 52 años de ausencia, plantó un bloque defensivo sumamente ordenado liderado por su capitán Chancel Mbemba.
Justo antes del descanso, al minuto 45+5, el Congo aprovechó una desatención defensiva lusa y firmaron la igualdad definitiva gracias a un soberbio remate de cabeza de Yoane Wissa, marcando así el primer gol de su país en la historia de la competición.
En la segunda mitad, el estratega Roberto Martínez movió el banquillo e ingresó a Francisco Conceição para agitar el ataque. A pesar de los intentos y de un gol anulado a João Cancelo por fuera de juego, los africanos resistieron e incluso lograron general peligro en el área de Portugal, sellando un empate con sabor a gloria para el cuadro congoleño.


