Las autoridades anunciaron que el barrio Santa Fe se encuentra ahora bajo un sistema de control biométrico tras el atentado con granada que dejó una persona fallecida y varios heridos. Las medidas buscan fortalecer la seguridad en la zona y facilitar la identificación de personas y actividades sospechosas.
El ataque con granada ocurrió recientemente en una de las calles principales del barrio, generando pánico entre los residentes y provocando la movilización de unidades policiales y de respuesta inmediata. La víctima murió como consecuencia de las heridas sufridas, y las autoridades iniciaron la respectiva investigación para esclarecer los hechos y dar con los responsables.
Tras el atentado, las autoridades implementaron puntos de control con tecnología biométrica para reforzar la vigilancia, controlar el ingreso y salida de personas y apoyar las labores investigativas. Según las autoridades, el objetivo es recuperar la tranquilidad de los vecinos y prevenir nuevos hechos de violencia.
Los residentes del barrio manifestaron sentimientos encontrados: algunos aplaudieron la presencia de los controles como forma de mayor seguridad, mientras otros expresaron preocupación por la intensidad de las medidas y su impacto en la vida cotidiana.
Las autoridades aseguraron que el control biométrico se mantendrá mientras avanza la investigación del atentado y se evalúa la situación de orden público en el sector.

