La reciente elección de la Junta de Acción Comunal (JAC) del barrio Benjamín Herrera ha generado inquietudes entre algunos habitantes del sector, quienes solicitan mayor claridad sobre el desarrollo del proceso y la gestión de la organización comunitaria.
Uno de los líderes barriales, Ramón Narváez, manifestó su intención de impugnar la elección al considerar que hubo fallas en aspectos como la socialización de la plancha y la participación de los votantes. Además, expresó preocupaciones sobre el manejo de documentos oficiales y la necesidad de fortalecer los mecanismos de transparencia.
Narváez también señaló que, en su calidad de integrante de la Junta, no ha sido vinculado plenamente a algunos espacios de decisión y reiteró el llamado a presentar informes claros sobre el manejo de recursos y las actividades desarrolladas en los últimos años.
Por su parte, el presidente reelegido de la JAC, Álvaro Betancourt, defendió la legalidad del proceso electoral y aseguró que este se realizó conforme a lo establecido. Asimismo, destacó que durante su administración se han adelantado acciones en beneficio de la comunidad.
En medio de este panorama, se ha propuesto la realización de una asamblea abierta como espacio de diálogo entre la Junta y los habitantes del barrio, con el objetivo de socializar la gestión, resolver inquietudes y fortalecer la confianza comunitaria.
La situación refleja la importancia de la participación activa y el control ciudadano en los procesos barriales, fundamentales para construir comunidades más transparentes y unidas.




