En el barrio Altos de Chapalito, ubicado en la Comuna Cinco de Pasto, se realizó una olla comunitaria, un evento que buscó promover la integración vecinal y generar espacios de encuentro para todas las familias del sector. La actividad fue organizada de manera conjunta por la Junta de Acción Comunal y la iglesia local, evidenciando la colaboración entre distintos actores comunitarios.
Durante la jornada, los niños y niñas del barrio fueron los principales protagonistas. Se realizaron actividades recreativas y juegos que permitieron a los más pequeños compartir, divertirse y fortalecer lazos de amistad. La alegría y entusiasmo de los menores se convirtió en un reflejo del éxito de la iniciativa, que también ofreció un espacio para que las familias compartieran, dialogaran y conocieran a otros vecinos.
Fortalecer
El líder comunal Mario Pinto resaltó la importancia de estas jornadas como valiosas herramientas de cohesión social. “Estas actividades siempre serán significativas y de gran valor. Quiero reconocer a todas las personas que participaron en este sancocho comunitario. Aprovecho también para invitar cordialmente al próximo encuentro, que se realizará el 24 de mayo, donde se llevará a cabo un evento deportivo y se avanzará en el mejoramiento del polideportivo, con actividades especiales para los niños y niñas del sector”, señaló.
El evento también permitió fortalecer la organización comunitaria, ya que la planificación y ejecución del sancocho implicó la participación activa de vecinos, líderes y voluntarios, quienes aportaron ingredientes, tiempo y esfuerzo para que la actividad fuera posible. Este tipo de iniciativas busca generar un sentido de pertenencia y responsabilidad compartida, promoviendo la participación ciudadana en procesos locales y contribuyendo al desarrollo social del barrio.
Proyectos
Más allá de la comida compartida, la jornada fue un espacio de diálogo y acercamiento, donde se discutieron ideas para futuros proyectos comunitarios y se fortalecieron los vínculos entre la Junta de Acción Comunal, la iglesia y los habitantes. Actividades como estas evidencian que el trabajo conjunto entre diferentes actores del territorio puede mejorar la calidad de vida y fomentar la cohesión social en las comunidades urbanas de Pasto.
En definitiva, la olla comunitaria de Altos de Chapalito se consolidó como un ejemplo de cómo la colaboración vecinal, la recreación y el compromiso comunitario pueden transformar los espacios urbanos, promoviendo la integración, la alegría y el bienestar de todos los habitantes.



