BAR NOCTURNO SIN CONTROL

Vecinos denuncian ruido nocturno y silencio de autoridades.

Una grave denuncia ciudadana sacude la tranquilidad de un sector residencial en Tunja, donde habitantes del barrio Curubal aseguran que un establecimiento nocturno estaría operando hasta la madrugada, generando ruido constante, alteraciones al orden público y afectaciones a la salud de varias familias que viven en el sector. El establecimiento señalado es el Bar Geminix, ubicado en la Carrera 2 Este #18-72, frente a varias viviendas del barrio. De acuerdo con la denuncia, el negocio inicia actividad desde las seis de la tarde y en muchas ocasiones continúa funcionando hasta las cinco de la mañana, con música a alto volumen que, según los residentes, se escucha directamente dentro de las casas.

“Hay noches en las que literalmente no podemos dormir. El ruido es permanente, las ventanas vibran y el descanso se vuelve imposible”, relató uno de los vecinos afectados, quien aseguró que la situación se viene presentando desde hace más de seis meses y que incluso estaría acercándose el año sin solución.

Los habitantes afirman que en repetidas ocasiones han llamado a la Policía para reportar la situación, pero denuncian que las respuestas han sido tardías o simplemente inexistentes. Según señalan, en algunos casos las patrullas pasan por el lugar con las sirenas encendidas, lo que alertará a los administradores del establecimiento para bajar momentáneamente la música, retomando luego el volumen una vez los uniformados se retiran.

La preocupación de los residentes aumenta porque, tras realizar consultas, aseguran haber encontrado que el establecimiento no tendría el uso de suelo autorizado para operar como bar en un sector residencial. De acuerdo con los denunciantes, el inmueble solo estaría habilitado para actividades comerciales, lo que abriría interrogantes sobre la legalidad de su funcionamiento.

La situación, aseguran los vecinos, ya fue puesta en conocimiento de la presidenta de la Junta de Acción Comunal del sector, Adelinda Numpaque. Sin embargo, según denuncian los residentes, hasta el momento no se habrían tomado acciones concretas para mediar o gestionar una solución ante las autoridades correspondientes.“Se le informó directamente a la presidenta de la junta, pero hasta ahora no ha pasado nada. Sentimos que el barrio quedó abandonado frente a este problema”, expresó otro habitante del sector.

Los denunciantes también señalaron que la información fue trasladada a entidades encargadas de controlar este tipo de situaciones relacionadas con el ruido y el uso del suelo, sin que hasta el momento se haya evidenciado una intervención efectiva.

Mientras tanto, familias del sector aseguran que el problema no solo afecta el descanso, sino también la convivencia y la tranquilidad del barrio, que durante más de diez años fue considerado un sector residencial tranquilo.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest