El artículo explica que el sector agropecuario colombiano ha tenido una recuperación importante durante el gobierno de Gustavo Petro, gracias a una fuerte inversión pública y a políticas enfocadas en la reforma agraria y el fortalecimiento del campo. Según el texto, el crecimiento rural no solo beneficia directamente a los campesinos, sino que también impulsa otros sectores de la economía, especialmente la industria manufacturera y la producción de alimentos.
El documento comienza resaltando que el agro es un sector estratégico para Colombia porque garantiza la producción de alimentos y sirve de base para múltiples cadenas productivas. Sin embargo, señala que durante décadas, especialmente con la implementación de políticas neoliberales, se promovió la idea de que el país debía abandonar parcialmente la producción agropecuaria y enfocarse más en actividades como la minería, el petróleo y ciertos procesos manufactureros.
Según el análisis, esa estrategia terminó debilitando la economía nacional. El abandono del campo provocó una reducción de la capacidad productiva agrícola y afectó también a la industria manufacturera, ya que muchas industrias colombianas dependen directamente de materias primas provenientes del sector rural. Además, el modelo extractivista basado en minerales e hidrocarburos no logró fortalecer suficientemente la economía productiva del país.
Frente a ese panorama, el actual gobierno decidió priorizar la reactivación del campo colombiano. De acuerdo con las cifras presentadas, el Producto Interno Bruto (PIB) agropecuario mostró un crecimiento promedio trimestral del 5 % entre 2024 y 2025, una cifra superior al crecimiento promedio de la economía nacional, que fue cercano al 2 %. Esto significa que el agro se convirtió en uno de los motores principales de la recuperación económica.
El artículo también destaca que la industria manufacturera comenzó a mostrar señales de recuperación en 2025, después de un comportamiento débil en 2024. Se plantea que esta mejoría industrial estaría relacionada con el fortalecimiento progresivo del sector agropecuario, ya que ambos sectores tienen una relación histórica muy estrecha en Colombia.
En cuanto a los indicadores rurales, el texto muestra que durante los últimos tres años el área cultivada del país aumentó en aproximadamente 300 mil hectáreas. Al mismo tiempo, la producción nacional agropecuaria creció en cerca de 12,5 millones de toneladas. Esto permitió mejorar el rendimiento agrícola nacional, logrando una tonelada adicional de productos por cada hectárea cosechada.
Las cifras mencionadas provienen principalmente de AgroNet y de la Encuesta Nacional Agropecuaria realizada por el DANE.
El artículo atribuye estos resultados a las políticas públicas implementadas por el gobierno nacional. Entre ellas sobresalen dos estrategias:
- La reforma agraria, enfocada en redistribuir tierras productivas y entregarlas a campesinos.
- La reforma rural integral, dirigida a fortalecer la inversión, la asistencia técnica, la infraestructura y el apoyo social en las zonas rurales.
Como parte de estas políticas, el gobierno avanzó en la formalización y entrega de más de 2 millones de hectáreas de tierra. El proceso priorizó a campesinos pobres, organizaciones rurales, comunidades étnicas y mujeres rurales, además de cumplir compromisos con comunidades afrocolombianas.
Otro aspecto central del artículo es la inversión pública destinada al sector agropecuario durante el cuatrienio. Según el texto, los recursos asignados fueron:
- 4,4 billones de pesos en 2023
- 6,7 billones en 2024
- 4,2 billones en 2025
- 4,1 billones actualmente en ejecución durante 2026
En total, la inversión acumulada supera los 19,4 billones de pesos.
Gran parte de esos recursos son ejecutados por la Agencia Nacional de Tierras, entidad encargada principalmente de la formalización y distribución de tierras. Esta agencia maneja entre el 35 % y el 40 % del presupuesto anual del sector.
El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural administra aproximadamente una cuarta parte adicional de la inversión, mientras que la Agencia de Desarrollo Rural invierte entre el 15 % y el 20 % del presupuesto en infraestructura agropecuaria, maquinaria, proyectos productivos y sistemas de comercialización.
El texto explica que más del 75 % de la inversión del sector se dirige a programas como:
- Ordenamiento y uso productivo de la tierra
- Inclusión productiva de pequeños productores
- Financiamiento y manejo de riesgos agropecuarios
- Construcción de infraestructura rural
- Restitución de tierras
Además, se mantienen recursos para programas de sanidad agroalimentaria, ciencia, tecnología e innovación en el campo.
Finalmente, el artículo menciona el trabajo realizado por la Sociedad de Activos Especiales y la Agencia Nacional de Tierras para recuperar predios vinculados a extinción de dominio y baldíos de la nación. Según el texto, estos bienes están siendo organizados y entregados a organizaciones campesinas para impulsar la producción agrícola y el desarrollo rural.
En conclusión, el artículo sostiene que el crecimiento reciente del sector agropecuario colombiano está directamente relacionado con una política estatal de inversión masiva, redistribución de tierras y fortalecimiento de los pequeños productores rurales. También plantea que esta recuperación del campo podría convertirse en la base para reactivar otros sectores económicos y avanzar hacia una economía menos dependiente de la minería y los hidrocarburos.




