Un avión de la Policía Nacional que cubría la ruta Ocaña–Bogotá fue atacado con ráfagas de fusil poco después de despegar del aeropuerto Aguas Claras, en Norte de Santander. La aeronave logró aterrizar en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, pese a los múltiples impactos de bala.
De acuerdo con las autoridades, tres uniformados resultaron heridos por esquirlas de vidrio y fueron atendidos tras la llegada del avión a la capital del país. En la aeronave viajaban 14 funcionarios de la institución, entre tripulantes y pasajeros.
Las imágenes conocidas en las últimas horas muestran varios impactos de proyectil en el fuselaje y en algunas ventanas del avión institucional. La Policía Nacional rechazó el atentado y anunció el despliegue de capacidades operativas e investigativas para identificar y capturar a los responsables.
Según los primeros reportes, el ataque ocurrió cuando la aeronave iniciaba maniobras de ascenso tras despegar de Ocaña. La pericia de la tripulación permitió mantener el control del avión y completar el vuelo hasta Bogotá.



