La Dirección Territorial de la Unidad de Restitución de Tierras, Urt, en Nariño continúa consolidando su gestión en beneficio de las víctimas de despojo y abandono forzado de tierras.
El Comité Operativo Local, Corl, realizó una importante labor de intervención a zonas que fueron abandonadas por la presencia de minas antipersonal y municiones sin explotar, con el objetivo de dar continuidad a los procesos de restitución.
Una vez realizadas estas labores, con representantes de la Fuerza Pública y del Ministerio Público se levantaron las restricciones que existían desde el 2017 para responder a 37 solicitudes sobre predios que al parecer fueron abandonados.
Evaluación
El equipo de trabajo de la Unidad de Restitución de Tierras, bajo el liderazgo de Estefany Checa, ha realizado una minuciosa evaluación de las zonas a intervenir en el departamento y especialmente en el municipio de Ipiales.
De estas importantes jornadas participó la Brigada 23 del Ejército Nacional, la Procuraduría en cabeza del procurador Jaime Narváez Martínez, y la Policía del departamento, que fueron fundamentales en la ejecución de estas labores.
Este proceso evaluativo, realizado por el Comité Operativo Local de Restitución de Tierras, Colr, ha permitido determinar las zonas actualmente libres de amenazas garantizando la seguridad de funcionarios y de reclamantes.
Colaboración
Este es un gran avance que ha sido posible gracias al arduo trabajo del batallón de desminado de la Brigada 23 en colaboración con organismos internacionales. Estas áreas ahora se encuentran listas para su intervención por parte de la Urt durante el año 2024.
El objetivo principal para la unidad es el trabajo continuo con las autoridades y comunidades para dar soluciones efectivas a las problemáticas territoriales que han causado grandes afectaciones a las familias nariñenses.
Durante años, las comunidades rurales han soportado los estragos de la violencia y la crudeza del conflicto armado, obligándose a abandonar sus tierras y sus vidas marcadas por el flagelo del desplazamiento forzado.
Por ello, la intervención de la Unidad de Restitución de Tierras representa hoy una esperanza ya que, los campesinos han anhelado la atención y el reconocimiento de sus derechos para reconstruir sus vidas y recuperar lo que les fue arrebatado.

