La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) Territorial Nariño continúa desarrollando la tercera fase de intervención en el Cementerio Central Nuestra Señora del Carmen de Pasto, como parte de un trabajo humanitario orientado a encontrar a personas desaparecidas en el marco del conflicto armado.
Esta acción forma parte del Plan Regional de Búsqueda Centro de Nariño y contempla la recuperación de diez cuerpos de personas dadas por desaparecidas antes del 1 de diciembre de 2016.
La investigación, liderada por la UBPD Nariño con el apoyo del equipo forense del Suroccidente, ha permitido elaborar hipótesis de identidad para algunos de los restos que serán recuperados durante esta fase.
Análisis
El proceso contempla el análisis y contraste de la información con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, con el fin de establecer la plena identidad de las víctimas. Una vez confirmadas, las autoridades procederán a la entrega digna de los cuerpos a sus familiares en departamentos como Nariño, Chocó y Caquetá.
Para las familias, estas jornadas representan un paso crucial en la larga búsqueda de sus seres queridos, un proceso lleno de incertidumbre y dolor que, en muchos casos, lleva décadas sin respuesta.
Luz Janeth Forero, directora de la UBPD Territorial Nariño, señaló que este trabajo es parte de un compromiso mayor: fortalecer la búsqueda de las más de 4.000 personas desaparecidas en el departamento y de cerca de 1.000 en la ciudad de Pasto.
Atender
“Es una labor titánica que requiere coordinación interinstitucional, trabajo técnico especializado y, sobre todo, sensibilidad humana para atender el dolor de las familias”, indicó Forero.
Las intervenciones se realizan en silencio, lejos de la atención mediática, pero con un impacto profundo en las comunidades que esperan respuestas. Cada cuerpo recuperado representa una historia por reconstruir, una verdad por develar y la posibilidad de cerrar un capítulo de incertidumbre para quienes siguen esperando.
Misión
Las autoridades destacan que este trabajo no se limita a la exhumación, sino que incluye entrevistas, recolección de testimonios y análisis de contexto, para orientar de manera más precisa las labores de búsqueda.
La UBPD reitera que su misión es estrictamente humanitaria y no judicial, lo que le permite trabajar en estrecha colaboración con las familias y las comunidades, sin que medien procesos penales.
El compromiso, aseguran, es seguir interviniendo en los territorios más afectados por el conflicto armado, garantizando que la verdad y la dignidad prevalezcan sobre el olvido.
En Nariño, donde el conflicto dejó huellas profundas, estas acciones son vistas como un rayo de esperanza para miles de familias que aún no han podido encontrar a sus seres queridos.
La tercera fase en el Cementerio Central de Pasto es un nuevo paso en esa ruta de verdad, memoria y reparación que la UBPD se ha trazado para el país.

