La Asociación Colombiana de Medicina Vascular encendió las alarmas en el país tras reportar un aumento preocupante de complicaciones arteriales graves relacionadas con el consumo de “tusi” o “cocaína rosada”, una droga sintética cada vez más popular entre jóvenes y adolescentes en Colombia. Especialistas advierten que los casos detectados en hospitales y servicios de urgencias están mostrando afectaciones poco comunes en personas jóvenes y aparentemente sanas.
Médicos aseguran que en las últimas semanas se han incrementado las consultas por cuadros de isquemia, trombosis y vasoespasmos severos en pacientes de entre 20 y 35 años, situaciones clínicas que normalmente suelen presentarse en adultos mayores o personas con enfermedades cardiovasculares previas. En varios casos, las afectaciones han comprometido el flujo sanguíneo hacia extremidades como manos y piernas, provocando necrosis de tejidos e incluso riesgo de amputación.
Según los expertos, uno de los mayores peligros del “tusi” es que actualmente no tiene una composición fija. Aunque originalmente se asociaba con la sustancia sintética 2C-B, los análisis recientes muestran que muchas mezclas comercializadas en Colombia contienen ketamina, MDMA, cocaína, cafeína, anfetaminas y otros compuestos adulterados cuya combinación resulta altamente impredecible para el organismo.
La variabilidad química de esta droga puede desencadenar graves alteraciones en el sistema cardiovascular y neurológico. Los especialistas explican que algunas de estas sustancias generan contracciones extremas de los vasos sanguíneos, reduciendo el paso de sangre y oxígeno hacia órganos y tejidos. Esto puede derivar en accidentes cerebrovasculares, síndromes coronarios agudos, hipertensión severa y daños irreversibles en las extremidades.
La alerta médica también preocupa porque muchos pacientes llegan a urgencias sin sospechar que sus síntomas están relacionados con el consumo de drogas sintéticas. Dolor intenso, frialdad en brazos o piernas, dificultad para hablar, pérdida de sensibilidad y cambios en la coloración de la piel son algunas de las señales que los médicos están observando con mayor frecuencia.
Especialistas señalaron que uno de los desafíos más grandes para el sistema de salud es que este tipo de enfermedades vasculares raramente se consideran en pacientes jóvenes, lo que puede retrasar el diagnóstico y aumentar el riesgo de daños permanentes. Por ello, la Asociación Colombiana de Medicina Vascular pidió fortalecer la vigilancia epidemiológica y aumentar la prevención frente al consumo de sustancias sintéticas.
Las autoridades sanitarias también mostraron preocupación por la expansión del consumo de “tusi” en entornos juveniles y educativos. Aunque inicialmente esta droga era asociada con fiestas exclusivas y ambientes nocturnos, expertos advierten que actualmente su distribución se ha extendido a diferentes sectores sociales y ciudades del país.
Médicos y especialistas hicieron un llamado urgente a padres, instituciones educativas y autoridades para reforzar campañas de prevención y concienciación sobre los riesgos reales de estas sustancias, cuyo consumo podría dejar secuelas permanentes e incluso poner en peligro la vida de quienes las utilizan.



