En las últimas horas, las autoridades confirmaron el desmantelamiento de un presunto depósito ilegal de material explosivo y armamento en el corregimiento de La Buitrera, zona rural de Palmira. Según información militar, en este lugar se almacenaba material perteneciente a la estructura ilegal conocida como “Dagoberto Ramos”.
Durante el operativo fueron incautadas granadas adaptadas para ser utilizadas mediante drones, múltiples explosivos de fabricación artesanal y municiones de diferentes calibres, entre otros elementos de interés para la investigación. La magnitud del hallazgo refleja la capacidad logística que estas estructuras intentan consolidar en el Valle del Cauca, con el propósito de ejecutar acciones violentas contra la Fuerza Pública y la población civil.
De acuerdo con las investigaciones de inteligencia, este grupo armado estaría presuntamente planeando ataques en el municipio de Palmira. La información preliminar indica que los explosivos podrían haber sido destinados a operaciones de alto impacto, lo que refuerza la necesidad de mantener un control estricto en las zonas rurales donde se han detectado movimientos de estas estructuras.
El secretario de Seguridad de Palmira, Carlos Ardila Rocha, destacó la importancia del resultado operativo y señaló que la articulación entre las Fuerzas Militares y la Policía Nacional ha permitido anticiparse a posibles amenazas. La incautación se suma a otra realizada en meses anteriores en el mismo sector rural, lo que evidencia la persistencia de estas estructuras en intentar consolidar depósitos clandestinos. Con esta, serían dos las operaciones exitosas de incautación de material explosivo en La Buitrera, según información oficial.
El procedimiento incluyó la participación de técnicos antiexplosivos, unidades de inteligencia y personal especializado en operaciones rurales. Los elementos hallados fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad para su análisis y posterior destrucción controlada, evitando cualquier riesgo para la población. Las autoridades locales reiteraron el llamado a la ciudadanía para que suministre información que permita identificar movimientos sospechosos en las zonas rurales. La colaboración comunitaria es considerada clave para prevenir que estos grupos ilegales continúen instalando depósitos clandestinos en áreas apartadas.
El desmantelamiento de este depósito ilegal constituye un avance en la estrategia de seguridad del municipio y refuerza el compromiso institucional de enfrentar las amenazas que ponen en riesgo la estabilidad de la región. La presencia de explosivos adaptados para drones y de municiones de diverso calibre confirma la sofisticación de los métodos empleados por estas estructuras, lo que exige un trabajo constante de inteligencia y control territorial.



