El gobierno australiano confirmó este martes (13.01.2026) que su embajador en Estados Unidos, Kevin Rudd, dejará el cargo tras tres años de gestión, en un contexto marcado por tensiones con el presidente estadounidense, Donald Trump. La decisión se produce después de que el mandatario norteamericano expresara públicamente su desagrado hacia el diplomático con la frase: “Tú tampoco me gustas”.
Rudd, quien fue primer ministro de Australia en 2013 y líder del Partido Laborista, concluirá oficialmente su labor diplomática el próximo 31 de marzo. Posteriormente asumirá la presidencia del centro de estudios Asia Society, con sede en Nueva York, según informó el Ejecutivo australiano.
El embajador había sido objeto de críticas por parte de Trump durante una reunión televisada entre ambos líderes, un episodio que llevó a sectores de la oposición australiana a solicitar su relevo. En ese momento, el primer ministro Anthony Albanese señaló que la continuidad de Rudd sería una decisión personal del propio embajador.
Nombrado durante la presidencia de Joe Biden, Rudd —diplomático de carrera y hablante de mandarín— fue designado con la expectativa de que su experiencia y conocimiento de China fortalecieran la posición de Australia en Washington.
Antes de asumir el cargo, Rudd había sido un duro crítico de Trump, a quien llegó a calificar como “el presidente más destructivo de la historia” y de dañar la democracia estadounidense. Sin embargo, eliminó esas declaraciones de sus redes sociales tras la victoria electoral de Trump en noviembre de 2024 y su regreso a la Casa Blanca.
La salida de Rudd marca el cierre de una etapa diplomática compleja, atravesada por cambios políticos en Estados Unidos y por una relación bilateral que ha debido adaptarse a un nuevo escenario internacional.




