Las autoridades ambientales en Colombia encendieron las alertas ante el incremento del tráfico ilegal de fauna y flora durante la temporada de Semana Santa, una época en la que tradicionalmente se intensifican estas prácticas ilícitas.
De acuerdo con los reportes, durante estos días aumenta la comercialización ilegal de especies como tortugas, iguanas y aves silvestres, así como de plantas como la palma de cera, utilizada en celebraciones religiosas. Muchas de estas especies son capturadas de su entorno natural y transportadas en condiciones inadecuadas, lo que pone en riesgo su vida.
Las autoridades han intensificado los operativos en carreteras, terminales de transporte y plazas de mercado para detectar y frenar estas actividades ilegales. Además, se han desplegado campañas de sensibilización para informar a la ciudadanía sobre las consecuencias ambientales y legales de comprar o transportar fauna y flora silvestre.
Expertos señalan que el tráfico ilegal de especies no solo afecta la biodiversidad, sino que también contribuye al desequilibrio de los ecosistemas. La extracción indiscriminada de animales y plantas puede provocar la disminución de poblaciones y la alteración de hábitats naturales.
Asimismo, las autoridades recordaron que este delito puede acarrear sanciones económicas y penales, e hicieron un llamado a la comunidad para denunciar cualquier caso sospechoso y evitar participar en estas prácticas.
En este contexto, la Semana Santa se convierte en un periodo crítico para la protección ambiental, donde la colaboración ciudadana es clave para preservar la riqueza natural del país.




