La Comunidad de Madrid ha puesto oficialmente a la venta el ático de lujo situado en el paseo del General Martínez Campos, en el distrito de Chamberí, que fue adquirido en abril por la empresa pública Planifica Madrid por 6,3 millones de euros. El inmueble sale ahora con un precio de licitación de 6,69 millones de euros, sin impuestos, casi 400.000 euros por encima de lo que costó a la Administración regional.
La operación supone un nuevo capítulo en la polémica que rodea a esta propiedad, cuya compra fue justificada inicialmente por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso como una solución temporal para instalar oficinas durante las obras previstas en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
Sin embargo, posteriormente trascendió que el inmueble tiene uso residencial y no dispone de licencia para funcionar como una oficina convencional, una circunstancia que terminó llevando al Ejecutivo madrileño a anunciar su venta.
Un ático de 485 metros cuadrados en una de las zonas más exclusivas de Madrid
El inmueble está situado en la planta novena de un edificio residencial del paseo del General Martínez Campos, una de las principales vías del distrito de Chamberí. Se encuentra muy cerca del Museo Sorolla y a aproximadamente 300 metros del paseo de la Castellana.
La vivienda tiene una superficie aproximada de 485 metros cuadrados, de los cuales cerca de 199 metros corresponden a una amplia terraza. Se trata, por tanto, de una propiedad de grandes dimensiones situada en una de las zonas de mayor valor inmobiliario de la capital española.
El inmueble había sido anunciado previamente en el mercado privado por una inmobiliaria especializada en propiedades de lujo. Según la información publicada por EL PAÍS, el precio que figuraba inicialmente en ese anuncio era de unos 6,6 millones de euros. Finalmente, la Comunidad de Madrid lo adquirió por 6,3 millones.
La operación se formalizó el 14 de abril de 2026 mediante Planifica Madrid, empresa pública dependiente de la Administración regional. La compra no había sido incluida inicialmente en el presupuesto de la compañía para 2026, un aspecto que posteriormente generó cuestionamientos sobre la operación.
¿Por qué compró la Comunidad de Madrid el ático?
La explicación inicial del Gobierno regional estuvo vinculada a las obras de la Real Casa de Correos, el edificio de la Puerta del Sol que alberga la sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid.
El Ejecutivo sostuvo que determinadas actuaciones previstas en el edificio obligarían a disponer temporalmente de espacios alternativos para desarrollar actividades institucionales. En ese contexto se justificó la adquisición del ático de Chamberí como un inmueble que podría utilizarse de manera provisional para oficinas y reuniones relacionadas con la Presidencia.
La propia presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, defendió públicamente que no se trataba de una vivienda adquirida para ella y negó que el inmueble fuera su residencia personal. En sus primeras declaraciones sobre el asunto insistió en que la compra había sido realizada por una empresa pública y tenía una finalidad institucional.
No obstante, la polémica aumentó cuando se conocieron las características urbanísticas del inmueble.
El problema del uso como oficina
Uno de los principales puntos de controversia fue que el ático se encuentra en un edificio de carácter residencial y que la normativa urbanística de Madrid no permite convertir íntegramente esa vivienda en una oficina pública.
La regulación permite determinados usos profesionales dentro de viviendas, pero con limitaciones. Según la información publicada sobre el caso, el inmueble no podía utilizarse como una oficina convencional ocupando toda su superficie.
La situación provocó que el argumento inicial de la compra quedara en entredicho. Después de que la operación se hiciera pública, el Gobierno regional terminó anunciando que el ático sería vendido.
El propio consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, comunicó el 30 de julio que había dado instrucciones a Planifica Madrid para poner a la venta el inmueble junto con otras propiedades de la Comunidad de Madrid.
De una compra de 6,3 millones a una venta por 6,69 millones
La cifra de la nueva operación es uno de los elementos que más atención ha generado.
La Comunidad pagó 6,3 millones de euros por el ático y ahora lo ofrece por 6,69 millones, lo que supone una diferencia de aproximadamente 390.000 euros respecto al precio de adquisición.
En términos porcentuales, el precio de salida es aproximadamente un 6,2 % superior al importe pagado inicialmente.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que la Administración vaya a obtener una ganancia neta de esa cantidad. La compra generó otros costes asociados, entre ellos impuestos y gastos de la operación. EL PAÍS informó de que a los 6,3 millones abonados se añadieron 378.000 euros correspondientes al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP).
Por eso, comparar únicamente los 6,3 millones pagados con los 6,69 millones de la licitación no permite determinar cuál será el resultado económico definitivo para las arcas públicas.
Además, el precio de 6,69 millones corresponde al importe de licitación sin impuestos, y la operación todavía depende de que aparezcan ofertas admisibles.
La venta estará abierta hasta septiembre
La licitación del ático permanecerá abierta hasta el 7 de septiembre de 2026.
La documentación establece que la licitación podrá declararse desierta si no se presenta ninguna oferta que cumpla los criterios establecidos en los pliegos. Esto significa que los 6,69 millones de euros son el precio fijado para iniciar el procedimiento, pero no existe todavía un comprador definitivo ni puede asegurarse que la Comunidad vaya a ingresar esa cantidad.
Además, la documentación señala que el futuro comprador deberá tener en cuenta la normativa municipal y sectorial aplicable al inmueble y sus parámetros urbanísticos.
Por tanto, la venta no debe interpretarse como una operación ya cerrada: actualmente se trata de un inmueble puesto a licitación y todavía falta conocer el resultado del proceso.
El ático no se vende solo
La operación forma parte de un plan más amplio de venta de patrimonio inmobiliario de la Comunidad de Madrid.
Junto al ático de Chamberí, Planifica Madrid ha puesto en el mercado otros inmuebles situados en la Gran Vía de Madrid. En conjunto, el Gobierno regional había calculado inicialmente que las operaciones permitirían obtener alrededor de 20 millones de euros.
Sin embargo, con los precios publicados actualmente, el ático de Chamberí tiene un valor de licitación de 6,69 millones y los inmuebles de Gran Vía suman aproximadamente 11,8 millones. La suma asciende a unos 18,5 millones de euros, por debajo de los 20 millones inicialmente mencionados por el Ejecutivo regional.
La diferencia podría aumentar o reducirse dependiendo de las ofertas que finalmente se presenten.
El Gobierno dice que el dinero irá a la reconstrucción de la Sierra Oeste
La venta adquirió además una dimensión política debido al contexto en el que fue anunciada.
El Gobierno de la Comunidad de Madrid aseguró que los ingresos obtenidos por la venta del ático y de los otros inmuebles serían destinados a reforzar la reconstrucción de las zonas de la Sierra Oeste afectadas por los incendios forestales.
La Administración regional había anunciado un plan de recuperación valorado en alrededor de 100 millones de euros para las zonas afectadas por el fuego.
El Ejecutivo madrileño presentó la venta del patrimonio inmobiliario como una forma de aumentar los recursos disponibles para esas actuaciones.
No obstante, el anuncio también generó críticas entre los partidos de la oposición, que cuestionaron que la venta del ático se produjera después de que se hiciera pública la polémica sobre su adquisición.
La falta de información sobre la compra también ha generado críticas
Más allá del precio y del uso del inmueble, otro de los elementos centrales de la controversia ha sido la transparencia de la adquisición.
La operación fue realizada por Planifica Madrid, pero no apareció inicialmente en algunos de los canales de información pública en los que se podían consultar otras operaciones patrimoniales de la empresa.
Según la información publicada por EL PAÍS, la compra tampoco figuraba inicialmente en las cuentas de Planifica Madrid ni se había publicado una memoria justificativa de la adquisición.
Esto provocó que la operación trascendiera públicamente después de que medios de comunicación investigaran la adquisición y localizaran información relacionada con la propiedad.
La oposición madrileña reclamó posteriormente acceso a la documentación completa para determinar cómo se tomó la decisión, cuál fue la justificación administrativa y de qué manera se autorizó el desembolso.
El PSOE anuncia acciones ante la Fiscalía
La controversia también ha llegado al ámbito judicial.
El PSOE de Madrid anunció que llevaría la operación ante la Fiscalía de Delitos Económicos, argumentando que existen interrogantes sobre las circunstancias en las que se adquirió el inmueble, su finalidad y el uso de fondos públicos.
Es importante distinguir entre una denuncia o solicitud de investigación y una condena judicial: hasta el momento, las acusaciones formuladas por partidos políticos representan sus posiciones sobre la operación y no equivalen por sí mismas a que se haya demostrado la existencia de un delito.
El Gobierno regional, por su parte, ha defendido la legalidad de la adquisición y ha rechazado que el inmueble fuera comprado para convertirse en la residencia personal de Ayuso.
Ayuso ha defendido que el inmueble no era su vivienda
La presidenta madrileña ha rechazado que el ático fuera una propiedad personal o una residencia privada.
En sus declaraciones, Ayuso sostuvo que la vivienda pertenecía a una empresa pública y que su finalidad estaba relacionada con las necesidades institucionales de la Comunidad durante las obras en la sede de la Presidencia. Posteriormente, la explicación del Gobierno se centró también en la posibilidad de utilizar el inmueble para reuniones institucionales.
La oposición, sin embargo, ha cuestionado esta explicación debido a las restricciones urbanísticas que impedían utilizar la totalidad del inmueble como oficina.
Esa contradicción entre la finalidad anunciada inicialmente y las posibilidades reales de uso es precisamente uno de los aspectos que ha mantenido abierta la controversia.
Una venta que pone fin, al menos por ahora, a la operación
Con la licitación abierta hasta el 7 de septiembre, la Comunidad de Madrid busca cerrar una operación que apenas unos meses atrás había sido presentada con una finalidad completamente diferente.
El ático fue comprado en abril por 6,3 millones de euros. La Administración pretendía utilizarlo temporalmente dentro del contexto de las obras de la Real Casa de Correos. Después de que se conociera públicamente la compra y surgieran dudas sobre su uso urbanístico, el Gobierno anunció su venta. Ahora, Planifica Madrid ha fijado un precio de salida de 6,69 millones de euros.
El resultado de la licitación será clave para determinar cuánto dinero obtiene finalmente la Administración y si consigue alcanzar la cifra que espera recaudar con el conjunto de propiedades.
Por ahora, el caso deja abiertas varias preguntas: qué precio pagará finalmente el comprador, si la licitación tendrá ofertas, cuánto costó realmente la operación de adquisición incluyendo todos sus gastos y qué ocurrió con la planificación inicial para utilizar el inmueble como espacio institucional.




