Bus incinerado y civiles heridos tras atentado contra base militar en Cali

Un nuevo hecho de violencia sacudió este viernes 24 de abril de 2026 a la ciudad de Cali, luego de que se registrara un atentado terrorista contra el Batallón Pichincha, sede de la Tercera Brigada del Ejército Nacional. El ataque, perpetrado con explosivos artesanales, dejó como saldo dos mujeres lesionadas, un bus completamente incinerado y daños materiales en la zona aledaña.

De acuerdo con reportes oficiales y preliminares, el atentado fue ejecutado mediante el uso de cilindros explosivos —conocidos como “tatucos”— que fueron lanzados hacia la instalación militar desde un vehículo acondicionado para este tipo de acciones.

Uno de los artefactos no alcanzó a detonar dentro del batallón, lo que evitó una tragedia de mayores proporciones. Sin embargo, el segundo explosivo sí estalló en inmediaciones del lugar, impactando un bus que terminó envuelto en llamas y completamente destruido.


¿Cómo ocurrió el ataque?

Según explicó el alcalde de Cali, Alejandro Éder, los responsables utilizaron un bus como plataforma para acercarse al cantón militar y lanzar los explosivos. Posteriormente, abandonaron el vehículo y huyeron a pie por zonas cercanas, lo que activó un amplio operativo de seguridad.

El estallido se registró en el sur de la ciudad, específicamente entre la carrera 80 y calles cercanas al Hospital Psiquiátrico, una zona residencial donde la onda explosiva generó pánico entre los habitantes y afectaciones en viviendas cercanas, como vidrios rotos y fachadas dañadas.


Víctimas y estado de salud

Inicialmente, las autoridades informaron que no había personas heridas; sin embargo, con el paso de las horas se confirmó que dos mujeres resultaron lesionadas producto de la explosión.

Las víctimas fueron identificadas como:

  • Una mujer de 42 años, quien sufrió aturdimiento por la onda expansiva.
  • Otra mujer de 52 años, con heridas leves causadas por esquirlas.

Ambas fueron atendidas por personal médico y se encuentran fuera de peligro, según el reporte oficial.


Posibles responsables y contexto del ataque

Las primeras hipótesis de las autoridades apuntan a la estructura Jaime Martínez, perteneciente a las disidencias de las FARC, como posible responsable del atentado.

Este grupo armado ilegal tiene presencia en el suroccidente del país, especialmente en zonas del departamento del Cauca, y ha sido vinculado a otros ataques recientes contra la Fuerza Pública.

El hecho revive el temor en Cali, que en los últimos años ha sido escenario de atentados similares. De hecho, hace aproximadamente ocho meses se registró un ataque contra una base aérea en la ciudad que dejó múltiples víctimas, evidenciando la persistencia del conflicto armado en áreas urbanas.


Respuesta de las autoridades

Tras el atentado, el Ejército Nacional activó un plan de seguridad en la zona, incluyendo acordonamiento del área, cierre de vías y despliegue de equipos antiexplosivos.

Además, el artefacto que no detonó fue destruido de manera controlada para evitar riesgos adicionales.

La Fiscalía General de la Nación inició las investigaciones correspondientes y ofreció una recompensa para quienes suministren información que permita identificar y capturar a los responsables del ataque.


Un hecho que evidencia la persistencia del conflicto

El atentado contra el Batallón Pichincha refleja la compleja situación de seguridad que enfrenta el suroccidente colombiano, donde la presencia de grupos armados ilegales, economías ilícitas y disputas territoriales continúan generando hechos de violencia incluso en zonas urbanas.

Aunque en esta ocasión no hubo víctimas fatales, el ataque evidencia la capacidad operativa de estas estructuras y el riesgo constante para la población civil.

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