Atentado paraliza en Nariño movilidad de pasajeros y deja pérdidas diarias de $300 millones

El hecho criminal que las disidencias de las Farc perpetraron en el sector de El Túnel (Cauca), impide la circulación de 40 buses que diariamente transporta 1.600 personas que desde Tumaco, Ipiales y Pasto tienen como destino Popayán y Cali.
Eduardo Arroyo, Lourdes Arroyo, Patricia Quiñones y Jessid Ortiz oriundos del municipio de Tumaco quienes tenía planeado viajar a la ciudad de Pato para participar en el grado de su familiar permanecen en la terminal de transporte de Pasto.

Pérdidas económicas que superan los $300 millones diarios y el represamiento de más de 2.000 viajeros en la ciudad de Pasto, deja la suspensión temporal de por lo menos 40 buses que desde Tumaco, Ipiales y la capital nariñense tienen como destino Popayán y Cali, a causa de los daños estructurales que, en la vía Panamericana, provocó el atentado terrorista perpetrado por disidencias de las Farc, en el sitio conocido como El Túnel, jurisdicción de Cajibío.

Frente a esa delicada situación, familias enteras que durante el fin de semana llegaron a Ipiales para visitar el santuario de Las lajas o las playas de El Morro en la costa pacifica nariñense, dijeron a DIARIO DEL SUR sentirse preocupadas porque carecen de recursos económicos para cubrir las necesidades básicas de sus familiares.

“Si bien es cierto algunos de los turistas tienen familiares en el departamento de Nariño y mientras dura la emergencia pueden permanecer en casa de sus allegados, las personas que no tenemos conocidos en esta región, estamos viviendo difíciles momentos”, dijo la madre de familia Diana Santander quien desde el sábado en la tarde se encuentra en la terminal de transporte de Pasto junto a su madre y hermanos a la espera de una pronta solución.

Buses parqueados

Por su parte Natalia Solarte taquillera de la Cooperativa de Transportadores de Nariño Cootranar; explicó que una vez la empresa conoció los trágicos hechos ocasionados por el atentado, canceló la venta de pasajes a Popayán y Cali.

Recordó que antes de registrarse el atentado terrorista, la entidad despachaba diariamente alrededor de 18 buses de 40 pasajeros desde las 6:00 de la mañana hasta las 11:00 de la noche.

A su turno Armando Valencia taquillero de Cootranar, explicó que es incierta la fecha en la que se vuelva habilitar la ruta Pasto-Popayán- Cali porque todo depende de las medidas de seguridad y sobretodo del tiempo que dure la reparación del trayecto de la Panamericana afectado.  

Así mismo el conductor de TransIpiales Jonny Meza subrayó que transitar por la vía Panamericana es un riesgo ante la serie de atentados que se presentan en los departamentos de Nariño y Cauca. Sumados a esos problemas, dijo que los buses de transporte interdepartamental y sus ocupantes, también son objeto de los hechos de inseguridad que se presentan en el sector de El Remolino, lugar donde los asaltantes los suelen despojar de sus pertenecías.

“No más guerra”

“El departamento de Nariño y el resto de Colombia está cansada de tanto hecho de violencia. Por hechos registrados como los sucedidos en Cauca, ahora la comunidad no podemos viajar. Esperamos que esta difícil situación que se vive en el país se detenga cuanto antes porque la ciudadanía, no tenemos por qué pagar los platos rotos por culpa de los violentos”, manifestó la madre de familia Jessica Díaz.

“Estamos abandonados”

Emanuel Araujo, María Cifuentes y Oscar Araujo quienes viajaron desde Domingo Colorado en Ecuador para cubrir sus diligencias personales en la ciudad de Cali también están pernoctan en la terminal de transporte de Pasto.

“Soy un adulto mayor con quebrantos de salud que de manera urgente debo llegar a la capital del Valle del Cauca y por culpa de los violentos, las personas que no tenemos que ver en esta guerra, pagamos las consecuencias”, expresó el padre de familia Óscar Araujo.

De igual manera, su esposa María Cifuentes manifestó que estos hechos también atentan contra los derechos fundamentales de la comunidad. “Estamos impotentes ante una situación que merece la inmediata atención del Gobierno Nacional, pero miramos que es indiferente ante lo que sucede en Colombia y en su comunidad”, expresó.

Jairo Ortiz, un tumaqueño que en la mañana del sábado llegó a la ciudad de Pasto para seguir su viaje hasta Cali, se mostró inconforme por estos hechos de violencia en los que la comunidad es la que lleva la peor parte. “Es hora que de un nuevo gobierno le ponga fin a tanto hecho de violencia en los que las disidencias lo único que hacen es atentar con la vida y la tranquilidad de los colombianos”, agregó.

Devolución de dinero

Jairo Sánchez, asesor de la oficina de atención al cliente de Trans Ipiales indicó que la ola de violencia y de inseguridad que se vive en el Cauca afecta directamente a Nariño. Tras el reciente atentado en El Túnel, jurisdicción de Cajibío indicó que la empresa que representa dejó de movilizar entre 10 y 12 buses que diariamente transportan 40 pasajeros en la ruta Tumaco – Popayán – Cali. Así mismo dijo que a aquellos pasajeros que adquirieron sus tiquetes con anticipación les fue devuelto su dinero para que viajen en otra ocasión.

Violencia y pobreza  

“El presidente actual debe preocuparse por la seguridad ciudadana. Por su culpa los colombianos no podemos viajar porque estamos sometidos a merced de los grupos armados ilegales. Es hora de que Petro deje el poder porque es mucho el daño que le está haciendo a la economía y a la sociedad”, dijo la madre de familia Carmen Alicia Romero. Además indicó que no es justo que gente inocente pague con su vida por cuenta de los violentos y de un gobierno que está a favor de los alzados en armas.

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