Atentado con explosivos en Bogotá: tres muertos en medio de una disputa entre bandas criminales

El barrio San Bernardo, en el centro de Bogotá, fue escenario de un violento atentado con explosivos la noche del miércoles 12 de marzo, dejando tres personas muertas y varios heridos. Este ataque, atribuido a la disputa entre las bandas criminales «Los Venecos y Los Costeños», se suma a otros dos atentados ocurridos en menos de un mes en la misma zona.

Detalles del ataque

A las 10:05 p.m., sujetos en motocicleta lanzaron una granada de fragmentación contra un grupo de personas en la calle Tercera con carrera Décima. La explosión causó graves daños materiales y cobró la vida de tres hombres, cuyas identidades aún no han sido confirmadas por las autoridades.

Minutos después del atentado, la Policía Metropolitana de Bogotá logró capturar a dos presuntos responsables, quienes fueron trasladados a una estación policial cercana para ser interrogados y determinar su participación en los hechos.

Una ola de violencia en San Bernardo

Este ataque es el tercero registrado en la zona en menos de un mes. El 19 de febrero, un atentado similar dejó una persona muerta y ocho heridas. Cuatro días después, el 23 de febrero, otra explosión hirió a tres personas. Las autoridades han identificado estos hechos como parte de la lucha territorial entre bandas dedicadas al microtráfico en la capital.

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El general Giovanni Cristancho Zambrano, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, declaró a Blu Radio que en San Bernardo se han realizado 15 allanamientos, con un saldo de 120 capturas y la incautación de armas, granadas, municiones, motocicletas robadas y 20.000 dosis de sustancias ilícitas.

Acciones de las autoridades y desafíos en seguridad

Cristancho reiteró el compromiso de la Policía en recuperar el control del barrio San Bernardo y desmantelar las estructuras criminales que operan en la zona. Sin embargo, advirtió que, aunque este año se han capturado más de 6.000 personas en Bogotá, solo el 25 % han recibido medidas de aseguramiento, lo que deja al 75 % restante en libertad.

La comunidad sigue en alerta mientras las autoridades intentan contener la violencia en una de las zonas más afectadas por el crimen organizado en la capital.