Se registró un ataque armado contra un vehículo militar en el casco urbano de Arauquita, departamento de Arauca, que dejó dos soldados del Ejército Nacional muertos y siete más heridos, según informó el Ejército Nacional de Colombia. El hecho se produjo alrededor de la 1:40 p. m. en cercanías del colegio Gabriel García Márquez, en el barrio Obrero, cuando las tropas realizaban un patrullaje en la zona urbana del municipio fronterizo.
De manera preliminar, las autoridades trasladaron a los siete uniformados heridos al hospital San Lorenzo de Arauquita para recibir atención médica urgente, sin que hasta el momento se hayan divulgado detalles sobre su estado de salud ni la identidad de los soldados fallecidos.
Fuentes de medios nacionales señalan que los responsables del ataque habrían sido hombres armados del Frente de Guerra Oriental (FGO) del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que abrieron fuego contra los soldados desde un punto cercano al plantel educativo. El colegio donde ocurrió el hecho está ubicado en el sur de Arauquita, a pocos minutos del río Cutufi, que marca la frontera con Venezuela, una zona con fuerte presencia de estructuras armadas ilegales.
Este episodio de violencia se da en medio de un contexto de confrontaciones y operaciones militares en Arauca. En semanas recientes, las autoridades capturaron a varios presuntos miembros de las redes de apoyo al terrorismo del ELN en el municipio, incluido alias “Monchi”, señalado como articulador financiero de la estructura ilegal y acusado de desplazamiento forzado de campesinos para apropiarse de fincas productivas.
Tras estos golpes a las estructuras del ELN, las fuerzas del orden habían anunciado una ofensiva sostenida para proteger a la población, defender el territorio y desarticular estas organizaciones. Sin embargo, esa respuesta armada también ha generado reacciones violentas por parte de los grupos insurgentes en la región, incluidos recientes ataques con explosivos que han dejado militares heridos.
La violencia en Arauca resalta los desafíos de seguridad existentes en los municipios fronterizos, donde las actividades ilegales y la presencia de grupos armados al margen de la ley persisten y ponen en riesgo tanto a la fuerza pública como a los civiles que habitan la zona



