El municipio de Buenos Aires, en el norte del departamento del Cauca, vivió este martes una jornada de violencia extrema tras una toma armada protagonizada por disidencias de las FARC, en una acción que generó pánico entre los habitantes y un fuerte enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.
Los hechos comenzaron en la madrugada cuando miembros del frente Jaime Martínez habrían ingresado al casco urbano y atacaron con ráfagas de fusil, explosivos improvisados y drones armados la estación de Policía, obligando a numerosos residentes a buscar refugio.
La confrontación prolongada —que duró varias horas— dejó policías heridos, viviendas y edificios afectados, así como familias confinadas por el temor a nuevas explosiones y disparos. Asimismo, testimonios grabados en audios que circulan en redes sociales muestran el clamor de la comunidad por asistencia urgente, repetidas veces gritando: “Somos inocentes, ayúdennos”.
Las autoridades reforzaron su presencia militar para recuperar el control del territorio, mientras que el alcalde local y dirigentes han denunciado graves impactos en la infraestructura y la vida cotidiana de los habitantes.
Este ataque se enmarca en una escalada de violencia registrada en varias zonas del Cauca durante los últimos meses, donde grupos armados ilegales han intensificado su ofensiva contra estaciones policiales y bloques institucionales.




