Un grave hecho de vandalismo afectó las instalaciones de la emisora comunitaria Tundama Stereo, ubicada en el municipio de Belén, Boyacá, generando preocupación entre la comunidad y los trabajadores de la emisora. Según reportaron los afectados, el ataque ocurrió entre la noche del Jueves Santo y la mañana del Viernes Santo, cuando personas aún no identificadas ingresaron de manera ilegal a las instalaciones, causando daños considerables que dejaron fuera de servicio la transmisión de la emisora.
Entre los destrozos reportados se incluyen daños en la puerta principal, el contador de energía y la manipulación de cables internos, lo que generó la interrupción inmediata de las emisiones. Este hecho representa no solo una afectación material a la infraestructura, sino también un ataque directo a la labor periodística y a la libertad de expresión, un principio fundamental protegido por la Constitución.
La denuncia fue realizada por Mauricio Balaguera, habitante del sector, quien manifestó su preocupación por la inseguridad en la zona y la gravedad de que se afecte un medio de comunicación comunitario. Según Balaguera, estos actos de vandalismo no solo afectan a quienes trabajan en la emisora, sino también a toda la comunidad que depende de ella para informarse sobre hechos locales, educativos, culturales y sociales.
Las autoridades locales ya están al tanto del caso, y la investigación fue asumida por la justicia para determinar a los responsables y garantizar que respondan por los daños ocasionados. Por su parte, Tundama Stereo hizo un llamado a la ciudadanía y a las autoridades para que se proteja el derecho a la información y se asegure que hechos como este no queden impunes.
El ataque ha generado una ola de solidaridad entre oyentes y otros medios de comunicación, quienes han destacado la importancia de los medios comunitarios en la difusión de información local y la promoción de la participación ciudadana. La emisora espera poder retomar sus emisiones lo antes posible y recuperarse del daño material, al tiempo que continúa su labor de garantizar que la voz de Belén y sus habitantes siga siendo escuchada, reafirmando así su compromiso con la libertad de expresión y la comunicación responsable.


