A la fecha en todo el país, más de 28.629 unidades de servicio del ICBF atienden de forma presencial a la primera infancia. Más de 1.364 de ellas se encuentran en Nariño.

Así la primera infancia en Nariño teje sus sueños

La directora general del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Lina Arbeláez, garantizó el pleno regreso de la primera infancia a la atención presencial en todo el departamento de Nariño, desde la costa Pacífica hasta altura de la cordillera, en los Hogares Comunitarios, Centros de Desarrollo Infantil, Jardines Sociales, Hogares Infantiles, modalidad de Desarrollo Infantil en Medio Familiar y Propia e Intercultural.

“Es cierto que la pandemia nos ha replegado, pero también es cierto que todos los colombianos hemos demostrado una capacidad de resiliencia sin igual. Por eso es el momento de asumir nuestra responsabilidad con la niñez y darle la educación inicial que merece”, apunta la directora general del ICBF, Lina Arbeláez, al entregar parte de tranquilidad y de logro: sí es posible el regreso de las niñas y los niños a la educación inicial que ofrece la entidad en todo el país. Actualmente existen 28.629 unidades de servicio que regresaron a la presencialidad, 1.364 de ellas ubicadas en el departamento de Nariño.

Y en particular en el territorio nariñense, las unidades de servicio del ICBF son los espacios para encuentros culturales y generacionales como el que ocurrió en el Centro de Desarrollo Infantil “Semillero Andino”, ubicado en el resguardo indígena de Guachucal. Allí, los más pequeños de la comunidad entraron en contacto con el tejido en la guanga, uno de los legados ancestrales del pueblo indígena de Los Pastos.

Ante sus ojos, del mítico telar iban surgiendo diversas figuras de hilos de colores, los mismos que adornan las cobijas, ruanas, mochilas y prendas propias como la chalina y el follado, ideales para sobrellevar las bajas temperaturas y los vientos del Nudo de los Pastos, a más de 3.100 metros de altitud sobre el nivel del mar.

¿Cómo el ICBF materializó el regreso a la plena presencialidad? En noviembre de 2020, con el apoyo de UNICEF y del Banco Mundial, la entidad inició los Pilotos de Atención Presencial Excepcional (PAPE) como propuesta de presencialidad en alternancia para las niñas, niños y sus familias. Una evaluación independiente concluyó que los PAPE fueron una experiencia exitosa que permitió crear una metodología rigurosa para implementar las medidas de bioseguridad en las unidades de servicio del ICBF y brindarle todas las capacidades pertinentes al talento humano para este nuevo momento.

Y así, paso a paso, con nuestro talento humano del ICBF comprometido, con madres y padres comunitarios dispuestos, y con familias y cuidadores asumiendo su responsabilidad con el desarrollo de las capacidades sociales, emocionales, cognitivas y físicas de las niñas y niños, es que hemos podido avanzar con la reapertura total de nuestras unidades de servicio en todo el país”,

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asegura Lina Arbeláez, directora del ICBF.

 

¿Qué significa la reapertura para los niños y las niñas? Significa volver a compartir un espacio y un tiempo de calidad con sus amigos y compañeros. Es expresarse en un entorno seguro para explorar, conocer, preguntar y crear. Y significa aprender de ellos porque no deja de sorprender la forma como las niñas y los niños están atentos a mantener sus hábitos de higiene y distanciamiento social como la principal norma para seguir disfrutando de su regreso a la educación inicial.

Por su parte, las familias deben saber que el regreso a la presencialidad es voluntario, seguro y gradual. También que las unidades de servicio del ICBF cuentan con los mecanismos adecuados de seguimiento y control para prevenir los posibles contagios de COVID-19 y se realiza el seguimiento de todos los casos activos o sospechosos.

De esta forma, el ICBF le entrega a las familias y a su talento humano todas las herramientas para garantizar la educación inicial que merece la niñez colombiana. “Una educación inicial que también apoye a las madres, padres y cuidadores en su propósito de reactivarse económicamente mientras sus niñas y niños disfrutan de un entorno protector, ideal para su crecimiento y desarrollo. Por ellos y por todos, la educación inicial debe ser presencial”, puntualiza la Directora del ICBF.