El gol de Iniesta en el minuto 116: la noche más gloriosa de la historia del fútbol español
El 11 de julio de 2010 en el Soccer City de Johannesburgo, España vivió la noche más grande de su historia futbolística. Tras 90 minutos sin goles y una prórroga cargada de tensión ante Países Bajos, Andrés Iniesta recibió un pase de Fàbregas en el borde del área y con un toque de volea sublime batió al portero Stekelenburg para poner el 1-0 definitivo a cuatro minutos del final. El estadio explotó, Iniesta se quitó la camiseta revelando un mensaje en homenaje a su amigo Dani Jarque fallecido meses antes, y España se coronó campeona del mundo por primera y única vez en su historia con un equipo legendario: Casillas, Ramos, Puyol, Xavi, Villa e Iniesta como grandes protagonistas.
El camino hasta esa final había sido igualmente épico: España eliminó a Portugal en octavos, a Paraguay en cuartos y a Alemania en semifinales con un fútbol de Tiki-Taka que deslumbró al mundo entero. Casillas fue elegido mejor portero del torneo con su memorable parada a Robben en un mano a mano decisivo, e Iniesta se llevó el premio al mejor jugador del partido. Dieciséis años después, con una generación completamente renovada donde Yamal, Pedri y Rodri reemplazaron a aquellos ídolos eternos, España regresa a una final del Mundial con el sueño de repetir aquella tarde histórica en Johannesburgo.



