Managua, Nicaragua — El exdirector del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) de Colombia, Carlos Ramón González, permanece prófugo de la justicia y residiendo en una casa exclusiva en Managua, beneficiado con asilo político y bajo un entorno de seguridad que dificulta su captura, según investigaciones periodísticas y fuentes oficiales.
González, quien también dirigió la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), está vinculado a lo que se considera uno de los mayores escándalos de corrupción del Gobierno colombiano: el caso Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Por ese motivo, la Fiscalía General de la Nación adelanta un proceso penal en su contra por presuntos delitos de cohecho, peculado por apropiación y lavado de activos.
Una vivienda de alta seguridad en Las Colinas
La investigación de medios colombianos detectó que González vive en el exclusivo barrio Las Colinas, al norte de Managua, en una urbanización cerrada con altos muros y estrictos controles de acceso. La residencia, identificada como casa número 2 dentro de un conjunto de solo cuatro viviendas, está localizada a pocas cuadras de la Embajada de Colombia en Nicaragua y en una zona frecuentada por diplomáticos de distintos países.
Aunque se ha intentado establecer quién figura legalmente como propietario de la vivienda, hasta ahora no hay claridad ni información pública confiable que revele al titular registrado de esa propiedad en Nicaragua.
Del asilado al protegido diplomáticamente
González obtuvo la residencia en Nicaragua en mayo de 2025, justo el mismo día en que fue imputado en Colombia por su presunta implicación en el caso UNGRD, algo que posteriormente fue confirmado con la emisión de una circular roja de Interpol.
El régimen de Daniel Ortega le otorgó asilo político, decisión que fue rechazada por el Gobierno de Colombia y que generó tensiones diplomáticas, puesto que Bogotá solicitó formalmente su extradición en agosto de 2025 mediante los canales consulares correspondientes. Nicaragua no accedió, argumentando riesgo para su integridad si regresara a Colombia.
Polémica diplomática y uso de recursos públicos
Antes de instalarse en la residencia privada, González estuvo viviendo durante varios meses en la casa oficial de la embajada de Colombia en Managua, pagada con recursos públicos y ubicada también en Las Colinas. Allí incluso utilizó un vehículo con placas diplomáticas para movilizarse por la ciudad.
Esta situación generó un fuerte debate mediático en Colombia, especialmente después de que se difundieron fotografías en las que González aparece en eventos sociales junto a funcionarios diplomáticos colombianos, incluido el entonces encargado de negocios, generando cuestionamientos por posibles manejos inapropiados dentro de la misión diplomática.
Investigaciones internas y tensión política
La Procuraduría General de la Nación en Colombia abrió investigaciones contra funcionarios de la Cancillería y personal diplomático por su presunto papel en la gestión de la residencia y el trato otorgado a González en Managua. Fuentes de control disciplinario confirmaron que varios funcionarios serán llamados a rendir versiones libres por su participación en el caso.
Mientras tanto, el presidente Gustavo Petro y otros altos funcionarios públicos han negado haber facilitado intencionalmente la fuga de González o gestionado su asilo, insistiendo en que cualquier trámite adelantado habría sido dentro del marco legal institucional.
Contexto ampliado del caso
- La Fiscalía de Colombia solicitó la circular roja de Interpol contra González en julio de 2025.
- Nicaragua negó la extradición alegando asilo político, lo que ha frustrado los esfuerzos para traerlo de regreso a Colombia.
- La residencia de González en Managua ha estado marcada por el uso de casas diplomáticas y apoyo logístico, lo que ha generado un fuerte debate público y político en Colombia.




